AllSaints anuncia su llegada a México con una campaña cinematográfica

// Por: Sara Araujo

Jue 18 mayo, 2017

I Love Mexico City se estrenó el día de hoy en el centro comercial Antara Fashion Hall así como en las plataformas digitales de AllSaints (Mira aquí la película completa).

Marca internacional con sede en Londres, de donde surge la originalidad del estilo londinense en 1994. AllSaints diseña colecciones completas de ropa y accesorios para mujer y hombre, distribuidas en 26 países incluyendo Reino Unido, Europa, Norteamérica, Asia y el Medio Oriente.

Con motivo de su llegada a nuestro país, AllSaints desarrolló una campaña introductoria, la cual muestra, muy a su estilo, una perspectiva fresca pero auténtica de México. A manera de película y bajo la dirección de Wil Beedle, I Love Mexico City, busca destacar a la gente y espíritu de la ciudad, enfocándose en la forma en que los individuos locales usan su estilo, identidad y ambiente para poner un sello único en las colecciones de AllSaints.

Este es el capítulo más reciente de la serie de los proyectos creativos globales de AllSaints; los anteriores han tenido lugar en Venice Beach, Nueva York, Londres, París, Taipéi, Woodstock y Tokio.

Beedle, director creativo de AllSaints comenta:

“Durante siete días en marzo, nos dimos a la tarea de explorar la Ciudad de México para encontrar una gama diversa de espíritus afines, que sentimos expresan los valores y la actitud de AllSaints. Después de haberlos fotografiado y filmado en sus propias casas, calles y vecindarios, inmediatamente compartimos las imágenes resultantes en una instalación enorme que se convirtió en el fondo para una fiesta local que celebramos en su honor. Al igual que la ciudad, la semana que pasamos filmando “I Love Mexico City” fue caótica e impredecible e incluso más inspiradora que la mayoría de experiencias convencionales de “fashion-week” que podamos llegar a tener.”

Scarlett, una de los miembros del elenco, explicó al director creativo:

“Antes, yo estaba viviendo en Brooklyn, en busca de una verdadera comunidad artística, pero hay un Starbucks en cada esquina y apenas podía pagar la renta. Regresé un verano a la Ciudad de México para visitar a amigos y familiares, y fue cuando caí en cuenta – este es el equivalente moderno del centro de Manhattan en los años 70/80s, ese tipo de escena mítica que ahora todos anhelan. Aquí es barato, hay espacio para trabajar y vivir, hay una comunidad ideal para nosotros por toda la ciudad; es caótica e inquietante y con espíritu. Es como ningún otro lugar en el mundo.”