Resumen de los tres días de Guadalupe Valley Culinary & Music Festival #GpeValleyFest #WARPGigs | WARP.la

Resumen de los tres días de Guadalupe Valley Culinary & Music Festival #GpeValleyFest #WARPGigs


Más que un festival toda una experiencia.


Así fue como se llevó a cabo la primera edición del festival que conjugó la música, el vino y la gastronomía gourmet en el mismo lugar.

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Día uno de Guadalupe Valley Culinary & Music Festival #WARPGigs

// Por: Staff

Dom 17 julio, 2016

Fotos por Manuel Baca y Majo Thielve para WARP

//Por: Mariana Medina, Majo Thielve

Es innegable la vibra positiva que se sintió la noche de ayer en el Valle de Guadalupe. El verano se hizo presente en Decantos Vinícola, inundando la tarde de buen ambiente y diversión. Comenzando por la inauguración de la primera edición que se celebró del Guadalupe Valley Culinary & Music Festival; a este evento acudieron el Subsecretario de turismo del estado de Baja California, Ives Lelevier, el enólogo de Decantos Vinícola, Alonso Granados y el director del Festival Alejandro Franco. Cortaron el listón y dieron unas palabras en agradecimiento a las personas involucradas en el proyecto.

Comenzó la tarde con la selección musical de José Luis Durand, enólogo de Durand Vinicultura, quien compartió su impecable gusto musical, mezclándolo con los vinos dulces y amaderados que dieron inicio al festival. En medio del atardecer la gente comenzaba a llegar, el sonido que envolvía a los asistentes corría por la cuenta de Ejival, que fue el único que tocó con viniles una interesante selección de Techno para empezar a despegar los pies de la tierra.

Una de las cosas que más se disfruta en un festival sin duda es el estar en contacto con la naturaleza y esta no fue la excepción, al contrario se podía disfrutar de la música, a la par de un buen vino en un estilo muy relajante.

Los paisajes secretos que se esconden en el Valle de Guadalupe, junto con la comida de los chefs, deleitaban todos los paladares, dejando de lado la típica comida que encuentras en los festivales y reemplazándola así por una experiencia culinaria inigualable. El área de comida se encontraba en el lago que rodeaba el Venue, donde podías encontrar una selección que iba desde mariscos, hasta tacos de borrego de Finca Altozano. A la entrada del festival nos recibía  “La Mezcaliza” (una iniciativa que reúne varios tipos de mezcal).

El momento más esperado de la noche caía en manos de Devendra Banhart. Para los que no conocen su música o de qué hablamos, podemos expresar que el músico de tez blanca y barba que encierra su bella sonrisa, puso a bailar a sus asistentes y compartió con ellos sus mejores pasos de baile.

Banhart interactuó todo el tiempo con los asistentes del festival; cabe destacar que esta presentación sacó a relucir las influencias que Devendra tiene al realizar su música: cumbias, música india, electrónica, salsa, hiphop y dream pop. Este DJ set fue una mezcla de varios sonidos que logró sacar un lado que muy pocos conocen y muchos tuvieron la oportunidad de experimentar; la forma en que su música recorría los cuerpos de las personas fue algo único… un momento que culminó con la llegada de la luna al lugar.

La partida de Devendrá Banhart no significo la clausura de la noche, si no el momento oportuno para dar la bienvenida al americano Jimmy Edgar, que llenó de su electrofunk y hip-hop  el instante.

Rebolledo marcó el inicio del final del primer día del festival, con la energía que lo caracteriza. Así concluyó la noche, con sonrisas y bailes que se dejaban perder en la oscuridad de la noche uno, en la Vinícola Decantos.

Día dos de Guadalupe Valley Culinary & Music Festival #GpeValleyFest #WARPGigs

// Por: Staff

Dom 17 julio, 2016

Fotos por Manuel Baca y Majo Thielve

Por// Mariana Medina y Majo Thielve

Finca Altozano fue el lugar donde se llevó a cabo el segundo día de la edición del festival. Cabe destacar que este es un restaurante creado por uno de los talentos artísticos culinarios más importantes de la región, el chef Javier Plascencia, quien junto a Alejandro Franco ideó el Guadalupe Valley Festival.

Todo comenzó con un viaje, en donde Franco se enamoró del Valle de Guadalupe. El lugar nos recibió con una zona de foodtrucks y stands donde se exponía diseño mexicano, que variaba desde ropa, accesorios y muebles. Hablando de los stands de comida se encontraban carritos de comida como Humo, que se especializa en embutidos; y Troika; que ofrecía tacos de lechón y Erizo, una perfecta mezcla entre el mar y la tierra.

La gente empezó a llegar desde temprano para escuchar al experimentado DJ Giorgio Brindesi quien con ritmos de french house, funk y deep house inauguró el segundo día del festival. Llegó el momento del Chef Diego Hernández, propietario de Corazón de Tierra, siendo el único chef que decidió dejar las armas de la cocina y tomar las de la música, interpretando un DJ set lleno de ritmos variados, demostrando que la cocina y la música se llevan muy bien.

Así llegó el momento perfecto para que Vanessa Zamora nos trasladara al fondo de sus sentimientos. Canciones como ‘Te quiero olvidar’, ‘Encontré’ y ‘Nada se perdió’ fueron melodías que entraron al corazón de los asistentes. El sol se reflejaba entre su cabello rojizo, pareciendo que se fusionaría en algún instante con la delicadeza del paisaje. Se despidió dando las gracias a esta oportunidad y aún más por poder pertenecer a la primera edición de Guadalupe Valley Fest.

Zamora dejó listo el  listo el escenario para Devendra Banhart, quien de último momento cambio la hora de su presentación. Realizó un acto acústico, donde complació a su publico con las canciones que pedían, entre ellas “Carmensita” y “Santa María de Feira”. Sus seguidores coreaban sus canciones. Esta presentación se torno intima y única debido a la sencillez del acto.

Uno de los momentos más esperados de la tarde fue la llegada de Rhye al escenario, ya que el conjunto de sonidos de esta banda inundó el Valle de Guadalupe de una enigmática energía, tocando canciones como ‘The Fall’ y ‘Open’ que son perfectas desde el momento en que el teclado se hace sonar.

Seguido de Rhye, comenzó a tocar por primera vez en nuestro país Vanbot, presentando un show electro pop lleno de energía en compañía de sintetizadores y una batería eléctrica. El escenario se iluminó a la par que sonaba “The Way You Say It”. Cayó la noche en Finca Altozano y Vanbot agradeció al publico por su primer show, cerrando con “Trooper”.

A la par de las presentaciones musicales en el escenario, El Palomazo Culinario se llevaba a cabo en medio de los viñedos, donde Javier Plascencia en compañía de otros chefs realizaban muestras gastronómicas.

La noche se iluminó con el espectáculo visual de Takami Nakamoto que interactuaba perfectamente entre su música y las luces que cambiaban con cada beat. Entre sombras y destellos Takami dio un acto enérgico y digno de recordar, fue una lástima que durará tan poco su presentación ya que los asistentes pedían que siguiera tocando.

El creador de Mutek, Damian Romero, tomó las tornamesas para mezclar y poner a bailar a la Finca Altozano hasta llegar la media noche, dando pie al siguiente acto y cierre del día dos, Alejandro Franco, que por un instante logró despegar los pies de los asistentes con su electrónica. Detonó sus sentidos y llegada la madrugada, el Valle de Guadalupe no paraba de bailar. Así fue como culminó el segundo día del festival, logrando que fuera una noche inolvidable.

Día tres de Guadalupe Valley Culinary & Music Festival #GpeValleFest #WARPGigs

// Por: Staff

Dom 17 julio, 2016

Fotos por Manuel Baca y Majo Thielve

Por: Mariana Medina, Majo Thielve, Jorge Xix

Todo lo que comienza tiene que terminar, es así como regresamos al lugar donde comenzó este festival, Decantos Vinícola. En esta ocasión la música que sonaba en el Valle de Guadalupe fue totalmente distinta a lo que se había mostrado los días anteriores.

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Se sintió un aire de relajación comenzando con la banda Rancho, conformada por Linda Cruz e Iñaki Vázquez, quienes hicieron un set de música acústica e íntima, bajando el tono para lograr una conexión con la audiencia, interpretando temas de su primer disco ‘Along The River Run’, hasta covers de temas como ‘Dream A Little Dream Of Me’. Rancho dejó el escenario para disfrutar del ritual que nos brindarían The Chamanas.

Mientras el sol se ocultaba en las montañas, salió a escena la banda originaria de C. Juárez, Chihuahua y El Paso, Texas, The Chamanas. Amalia Mondragón se presentó primero, iniciando el ritual de su concierto, acompañados de copal.

Comenzaron con su canción ‘Maldad’ , dando pie a un set lleno de energía y espirituadidad. Sus canciones lograron tener momentos interesantes, cuando combinaron el inicio de “El Triste” de José José con “Alas de Hierro”, seguido así de una canción colaborativa de los Ángeles Negros, además de cantar un corrido de Chihuhua en honor a su tierra natal. La presentación terminó con “Purple Yellow Red and Blue”, en la cual la vocalista despidió a la banda, pidiendo a los asistentes que se conectaran para cerrar el círculo entre su música y la energía con los asistentes.

El Guincho subió al escenario y la gente de inmediato se sintió identificada con los ritmos tropicales tocaba con sus sintetizadores. La noche se empezó a hacer presente durante la presentación de los españoles, quienes viajaron directamente desde Barcelona, dando lo mejor de sí en cada una de sus canciones. Incluso presentaron una rola nueva, que aunque tuvo dificultades en su ejecución, fue un momento en que los integrantes del grupo agradecieron a los asistentes del festival por ver su presentación. La gente respondió entre aplausos, bailes y gritos, hasta que el Guincho repitió en agradecimiento otra de sus más coreadas canciones, ‘Bombay’.

La música electrónica se hizo presente con la presentación de Menio Brown, mejor conocido como Rigopolar, llenado todo el Valle con un set dominado por una vibra oscura de música electro house.

Este fue un festival que rompió las barreras entre los artistas y sus fans, ya que una de las cosas que se hizo presente fue la cercanía de los músicos en los venues, pues podían verse disfrutando de la comida de los foodtrucks o probando el vino de la región, en compañía del público.