Sun Structures

Calificación

5.0

Temples

Heavenly Recordings

// Por: Juan Manuel Pairone

Mie 5 febrero, 2014

Artista: Temples

Es difícil imaginar un comienzo de disco -y de carrera formal- tan redundante y desalentador como el de “Sun Structures”, primer LP de la nueva-sensación-británica Temples. Porque no, no es que se trate de una banda inescuchable, incapaz de generar momentos de interés o melodías preciosas. Pero lo cierto es que los avales públicos de Johnny Marr, Brett Anderson o Noel Gallagher resultan exagerados apenas llegado el final de la versión definitiva de ‘Shelter Song’, aquella primera canción que dio origen al pequeño fenómeno en el que se convirtió esta banda. De repente, cuando parece que una nueva parte viene a enriquecer la línea narrativa de la pieza, el volumen empieza a bajar y el fade-out dista de ser un recurso en sí mismo para pasar a ser, simplemente, una salida rápida y fácil. Apenas un final a las apuradas.

Inmediatamente después, el torpe enlace que desemboca en la canción que da nombre al álbum no hace más que profundizar esa sensación. Y si bien el contrapunto exquisito entre guitarra y bajo y un estribillo salido de la nada podrían ser suficientes para hacer olvidar ese tipo de descuidos, la banda reitera esa suerte de detalles deserotizantes en distintos momentos a lo largo del disco. Por ende, más allá de lo interesante que puedan llegar a ser algunas de sus canciones, “Sun Structures” aparece como un álbum que adolece de su escaso tiempo de maduración interna. Teniendo en cuenta que a mitad de 2012 la banda era apenas un proyecto de grabación del dúo creativo formado por James Bagshaw y Thomas Warmsley, suena lógico. Sin embargo, si se pretende defender la etiqueta de gran nueva cosa, esos detalles en forma de revoque fino dejan de ser accesorios y se convierten en algo fundamental, definitorio. Incluso más que la evidente pericia instrumental y compositiva que despliega el grupo.

En este sentido, no llama la atención que el sonido del álbum remita directamente a Tame Impala -sobre todo a “Lonerism” (2012)- y que, una vez más, alguien pretenda seguir los pasos de John Lennon a la hora de impostar su voz. Lo problemático es que las referencias no consiguen separarse de lo referenciado y, a pesar de lo que argumentan los propios Temples, apenas pueden encontrarse instancias en las que la banda suena “a ellos mismos” después de haber licuado el ya típico sinfín de influencias. De hecho, ‘The Golden Throne’ pierde gran parte de su fortaleza como hit instantáneo en el momento en el que melodía vocal y teclados parecieran tributar innecesariamente a la legendaria ‘I Will Survive’ de Gloria Gaynor. Aunque, más allá de este y otros ejemplos puntuales, la sensación general que queda es que el grupo parece apegarse más a un estilo que a la búsqueda en sí misma que puede implicar el hecho de proponerse hacer música desde un lugar propio.

De todas formas, sería injusto negar el valor de lo logrado en “Sun Structures”. Temples probablemente no sea la gran banda que muchos insisten en sostener, no obstante, el grupo muestra ciertas condiciones a la hora de manejar los elementos propios de esa neo-psicodelia que habita la totalidad del álbum. Es cierto que no hay un Kevin Parker o un Dave Fridmann capaces de hilar fino -la producción artística fue asumida por el mismo Bagshaw- y sacarle mayor provecho a los interesantes juegos armónicos y a las diferentes capas que integran cada una de las canciones. Tampoco terminan de pulirse algunos vicios propios de la sobreproducción sonora que resienten la exótica capacidad melódica de la banda. Aun así, canciones como ‘The Guesser’ o ‘Test Of Time’ y ‘Keep In The Dark’ -con su bella combinación de texturas acústicas y guitarras híper-podridas- consiguen un resultado sorprendente, sobre todo si se tiene en cuenta que el álbum fue grabado por completo en la casa del cantante y guitarrista del grupo.

“Sun Structures” es, entonces, un disco que muestra la realidad de una banda que apenas se está formando y todavía tiene mucho por definir en términos de identidad. Definitivamente, Temples está lejos de ser una promesa contundente de aires de renovación y una lista de lugares comunes -el registro Beatle, la sobreexposición de la batería, las modulaciones propias de efectos como el phaser o el flanger– inunda y opaca sus propias virtudes. De todos modos, como álbum debut, este conjunto de doce canciones no debe verse como una expresión definitiva de los intereses del grupo. Allí donde ciertos recursos hastían y reproducen tendencias, también pueden observarse gestos que hablan de un conjunto de músicos que recién comienza su propia búsqueda. “Sun Structures” está atravesado por esa dualidad y, por tanto, no solo es incapaz de constituirse en una declaración contundente, sino que expresa con fidelidad el momento inicial de un proyecto que todavía está lejos de dejar en claro sus intenciones.