¿Cómo cuidar un tatuaje? #ForeverInked

// Por: Sara Araujo

Vie 17 Febrero, 2017

tatuaje

desgaste natural

La piel no sólo es el órgano más grande de toda la anatomía humana, también es el lienzo más inspirador para un tatuador. La tinta monocromática o colorida luce espectacular en la piel después de haber sido tatuada, sin embargo, el tiempo pasa, y la piel se tiende desgastar. Por esto, el procedimiento requerido para mantener un tatuaje en condiciones ideales exige un cuidado especial.

Es muy común encontrarse con tatuajes que han perdido color o brillo, incluso diseños que se han borrado con el tiempo.

Hacerse un tatuaje implica ser testigo (a menos que no estés en el estado de sobriedad igual) de cómo miles de agujas se entierran en la piel y luego la llenan de tinta. El daño en la piel tatuada no es grave, pero requiere atención.

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la protección plástica no es ideal para la cicatrización de tu tatuaje

En primer lugar, como con cualquier herida, es imperativo limpiar el área tatuada; hay que desinfectar la piel para asegurar una buena recuperación. Mientras cicatriza, la mayoría de los tatuadores suelen cubrir el diseño con algún plástico protector que, más allá de ayudara la recuperación, se convierte en una zona más susceptible a infecciones, dado que la piel no puede recibir el oxígeno suficiente.

El uso de una gasa o cualquier protección que permita que la herida “respire” es lo ideal. Generalmente, cada tatuador tiene un lapso de tiempo requerido para usar la protección, pero el promedio en general sugiere de dos a tres horas después de hacerse el tatuaje. Dado que es una herida, no debe entrar en contacto con el sol por una temporada. Cuando las dos o tres horas hayan pasado, se debe limpiar la piel con mucho cuidado, y usar protector solar.

Los hábitos de higiene y cuidado con un tatuaje son una parte esencial para preservar un tatuaje intacto Aún después de remover la gasa o protección, se debe estar lavando constantemente el área tatuada. El uso de jabones neutros es lo más recomendable. Para humectar la piel lastimada, se recomienda usar aceite de coco (la crema corporal tampoco es mala opción, pero no es la ideal).

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¡No te rasques!

Es posible que, después de ser tatuado, los días siguientes se experimente un poco de comezón. Es normal, por el proceso de cicatrización de la piel. Lo importante es no rascarse, y seguir rigurosamente el proceso de limpieza y humectación.

Todo este proceso se debe llevar a cabo el tiempo necesario que requiera el tatuaje, hasta que la piel haya sanado por completo; dependiendo del tamaño y tipo de tatuaje, el tiempo de cicatrización puede variar. Después de esta fase, el tatuaje sigue requiriendo atención, aunque en menor cantidad. El uso frecuente de humectantes y protector solar es lo más recomendado entre profesionales, y en ocasiones, se regresa al estudio para un retoque final.

Aunque muchos se lo tomen a la ligera, hacerse un tatuaje no sólo implica convicción y tolerancia al dolor; también requiere cierto nivel de responsabilidad. En condiciones ideales, un tatuaje puede mantenerse como nuevo por muchos años; de no ser así, eventualmente irá perdiendo color y brillo. Si la piel es un lienzo, y los tatuajes una obra de arte, ¿por qué no cuidarla?

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