#epicFAIL de Volcanes, Festivales y Arctic Monkeys

// Por: Staff

Lun 26 abril, 2010

 

Foto por: Julio Muñóz (Arctic Monkeys en el DF)

Como todo en la vida, la industria musical está repleta de malas noticias, decisiones equivocadas, situaciones adversas y errores garrafales.

Ya sabemos que si un volcán hace erupción en Islandia, “el efecto mariposa” hará que un festival con mucha credibilidad en el desierto californiano en Estados Unidos, entre en crisis. A Coachella le significó perder a varios de sus talentos europeos a presentarse en la edición 2010; y aunque quizás el más sentido por la audiencia fue Gary Numan, miles de dólares se tiraron a la basura junto con los más de 17mil vuelos cancelados el pasado fin de semana en Europa. Pero no fue ese el mayor problema de Coachella este año, debo decir. La logística de acreditaciones de prensa, boletos a la venta y accesos en general al festival, dejó mucho que desear. Fue una edición muy cara del festival, con problemas e incomodidades para recoger los boletos y lo peor de todo, con “sobrecupo.” Se reportan cerca de 75,000 entradas al Empire Polo Field contra poco más de 60,000 registradas en años anteriores.

“Este año el festival se siente incómodo, como que hay mucho problema para llegar a los escenarios y disfrutar uno de los shows”, me dijo Meme de Café Tacvba en una de las tantas ocasiones que nos encontramos casualmente en el festival. Y es que los organizadores (Goldenvoice) pensaron que aumentando bocinas que repercutieran el audio original, íban a solucionar el problema, pero no contaban con que Phoenix, MGMT o Thom Yorke iban a desbordar el Outdoor Stage que tiene un escenario muy pequeño para esa cantidad de gente y que experimentó serios problemas de audio en algunas zonas debido a la no muy sabia decisión de los delays (las bocinas que mencionaba) colocados “estratégicamente”.

Si Coachella quiere meter esta cantidad de gente el próximo año, urge una reestructuración inteligente de su logística y un replanteamiento de los escenarios en cuanto a capacidades y distribución en el valle. De lo contrario perderán seguidores y calidad en la experiencia general del festival que casi siempre ha sido muy positiva.

Pero regresemos brevemente al volcán que impidió que decenas de músicos no cumplieran con sus compromisos laborales. Como el baterista y el ingeniero de audio de The Raveonettes que se quedaron atorados en Europa y obligaron a la banda a la dupla original a montar un show en unas cuantas horas con el que se presentaron más que exitosamente en Coachella y en México. Un claro ejemplo de cuando se logra convertir un error en una oportunidad y de cuando se tiene el temple para tomar las decisiones indicadas en los momentos cruciales. Pero no siempre superar las adversidades depende 100% de lo que uno haga. Rodrigo y Gabriela vivieron momentos de verdadero suspenso cuando todas las posibilidades se cerraron durante varios días, para poder viajar a la ciudad de México (su tierra) para presentarse por vez primera en el Vive Latino.

Finalmente llegamos al caso Arctic Monkeys en la fallida presentación que tuvieron la semana pasada (21 de abril) en la explanada del Estadio Azteca en la Ciudad de México. Dicho recital fue organizado por Ache Producciones, que habían logrado sacudirse el polvo de no muy dignas experiencias como el Corona Music Fest, con conciertos como el de The Dead Weather el año pasado y varios más que salieron muy bien en su momento. No estuve ahí pero seguí los reportes de WARP, colegas, amigos y fans de la banda muy de cerca vía Twitter. Ya los organizadores nos explicaron que ocurrió para que se desatara el caos que por poco ocasiona la cancelación del concierto, pero sí reitero mi posición de que este tipo de eventos mal preparados, poco previsorios ante las contingencias y de baja calidad (el audio cuentan, era pésimo) lastiman mucho a nuestra escuálida industria musical mexicana y sobretodo a los fans que pagaron un boleto con muchos esfuerzos. La impotencia que debió haber sentido la banda es algo que ningún artista debería sufrir y el enojo de alguien que pasó su entrada es imperdonable.

Los errores e imprevistos SIEMPRE van a ocurrir. La manera en que abordemos los problemas es lo que nos define como personas y como profesionales.

#TCB