Finally Forever: La Sesión con Chris Cornell

// Por: Alejandro Franco

Jue 18 Mayo, 2017

Era el 15 de Diciembre de 2007. Yo estaba en cama con una fiebre de esas como pocas en la vida y no tenía manera de cancelar la grabación de mi programa “SesioneS…”, solo por el hecho de que el invitado era el increíble Chris Cornell.

Temblando de frío, me puse una sudadera y mi chamarra favorita encima y salí al Cuervo Salón, donde grabábamos la segunda temporada del programa. Era el season finale; tener al líder y vocalista de Soundgarden, una de mis bandas favoritas de la adolescencia, era una situación inmejorable, sobretodo porque estábamos buscando seguir acreditando el show de TV, con grandes e icónicos nombres. Cornell promocionaba “Carry On” que salió a la venta unos meses antes, pero en el show estaba cantando además de su trabajo como solista, clásicos de Soundgarden, de su historia con Temple Of The Dog (al lado de Eddie Vedder de Pearl Jam) y canciones de Audioslave (con los integrantes de Rage Against The Machine, excepto Zack De La Rocha).

Chris no podía ver una gota de alcohol cerca, nos advirtieron desde que iniciamos la pre producción del llamado. Sus músicos solo podían tomar cerveza y tenía que ser en un camerino separado y alejado del famoso ícono grunge de los noventa. Yo me escabullí un buen tequila al camerino como siempre en esos tiempos y le di un par de buenos tragos para que me ayudara con la gripe o para que de menos se me olvidara.

El show arrancó sin contratiempos y recuerdo que aunque ya lo sabía, me sorprendió escucharlo cantar en vivo, así sin esfuerzos, dejando claro que nació para eso. Chris sostenía una lata de Coca-Cola “regular” que iba dejando de lado cada que empezábamos a grabar y que eventualmente regresó a sus manos cuando hicimos la entrevista al final. Yo estaba conmovido por escuchar “Black Hole Sun” y “Spoonman” en mi propio programa de televisión. Eran las canciones que escuchaba en mi Discman a todo volumen, cuando todos los chiquillos nos sentíamos identificados con esa incomprensión y esa desolación que te da la propia adolescencia, que también se desquitaba a guitarrazos de aire y a soñar con romper una guitarra en el escenario como Kurt Cobain (Nirvana) o en aventarte al público desde las alturas como Eddie Vedder.

Al final vino la entrevista. Momentos increíbles narrados por Cornell a través de su historia, de su amor por la música, de lo raro que era para él hacer shows de TV como “SesioneS…”, de su sorpresa de que en México todos supiéramos todos los proyectos en los que estaba involucrado, de su influencia, de The Beatles y de sus momentos más oscuros y difíciles.

Curiosamente, la última pregunta ha sido el momento más vergonzoso en toda mi carrera; por una recomendación de alguien, por no checar mis fuentes y por el nervio que significaba para mí estar frente a él. En el corte final del programa editamos esa pregunta porque no tenía ningún sentido dejarla, pero lo que más recuerdo de ese momento, fue lo gentil y compasivo de Chris, que se echó a reir y me tocó el hombro varias veces para pedirme que no me preocupara. Aún recuerdo eso como si no hubieran pasado casi 10 años y aún puedo verlo a los ojos como si ya nos conociéramos de antes y como si no hubiera muerto esta madrugada.

Aprendí mucho de haber conocido a Chris Cornell en esa noche de extraña agonía, que se convirtió en una de las anécdotas más lindas de mi carrera y de mi vida. Lo vi varias otras veces en vivo, la última como invitado sorpresa de Prophets Of Rage en el Anti Inaugural Ball en Los Angeles, California, el día que Trump se convirtió en Presidente de Estados Unidos. Ahí estaba como siempre enloqueciendo a todas las mujeres y representando al rockero que todos los hombres quisiéramos ser. Yo no sé por qué su historia termina el día de hoy, ni lo que su banda, sus colegas, amigos y sobretodo su familia, debe estar sintiendo en estos momentos. Lo único que sé a ciencia cierta es que lo vamos a extrañar y mucho… aunque nos queda lo mejor de él.

Since I was a child, music has been the most important thing to me. As a fan, also as a musician…” Chris Cornell, en SesioneS con Alejandro Franco. 15 de Diciembre de 2007.