From The Mag: Moritz Waldemeyer, a Gentleman of light

// Por: Staff

Lun 24 julio, 2017

// Por: Harold Rentería

Cuando un artista decide crear, tiene la libertad total de escoger los elementos con los que dará vida a su obra. Cuando llega la hora de elegir el espacio, la gente y los materiales para emprender el camino artístico, estos puntos son decisivos para que el producto final tome la forma visualizada al ser concluido.

Un caso de éxito, en el que dichos elementos se acomodaron a la perfección para dar paso a creaciones ideales, es el de Moritz Waldemeyer, importante artista plástico de origen alemán que es fiel creyente de la luz y sus posibilidades para crear cosas increíbles.

Sus materiales favoritos son las luces LED y los lasers, y ha tenido la fortuna de presentar su trabajo junto a artistas de otras disciplinas, como la banda irlandesa U2, la cantante australiana Kylie Minogue, las marcas de automóviles Mercedes y Audi, y marcas diseñadoras como Swarovski y Hugo Boss, además de hacer sinergia con industrias como Microsoft y Disney.

Siempre con una meta fija, Moritz entiende lo que necesita cada uno de sus clientes, satisface hasta el último detalle y da de qué hablar con cada obra que presenta al final de su interesante labor. Su más reciente participación la llevó a cabo con Johnnie Walker, en la que no decepcionó y cocreó la nueva campaña de la marca, algo brillante y diferente que encaja con lo que se quería demostrar: “Logras lo increíble disfrutando lo que haces”; vaya que Moritz es un ejemplo claro de esa frase.

Este alemán creció en una familia de artistas; sus abuelos eran pintores y trabajaban con cerámica, su tío es diseñador de productos y su tía se dedica a la joyería. Sin embargo, lo que a él le llamó la atención desde el principio fue la ingeniería, así que estudió mecatrónica en Londres e intentó conjugar el arte y su profesión para hacer funcionar aquello a lo que ahora se dedica.

La evolución de las luces LED fue un punto crucial en la carrera de Moritz, quien se dio cuenta de que era una opción factible trabajar con ellas, ya que podía poner a su lado de manera casi simétrica los microcontroladores, un mecanismo que le había interesado desde que lo conoció. «En el primer escenario, cuando el LED empezaba su desarrollo, que ha sido en los últimos diez o 15 años, empecé a experimentar con microcontroladores y LEDs, fui una de las primeras personas en traer eso al mundo del diseño y hacer un trabajo creativo con ello. Así es como todo empezó», aseguró Waldemeyer.

Dentro del mundo de la música, los trabajos más importantes de este artista han sido la chaqueta de lasers de Bono en el 360 Tour, de U2; el concepto y diseño del video para la canción ‘Lights’, de Ellie Goulding; un increíble pedestal para micrófono, para Kylie Minogue; un traje especial de lasers para Mika; la guitarra luminosa personalizada de la banda OK GO, y la chamarra de LEDs que Will.I.Am usó en la última gira de Black Eyed Peas:

«Siempre hay nuevas cosas por hacer. Soy mucho más de mirar el momento y a futuro que de mirar hacia atrás, es más interesante pensar en lo que sigue en vez de contemplar lo que fue, no tiene sentido».

El trabajo de Moritz se ha hecho más sofisticado en estos días, ya que la tecnología le permite hacer cosas más complicadas. En sus inicios, llevar un proyecto a cabo resultaba más laborioso y demandante —aunque no imposible—, constancia que lo llevó al lugar en el que está.

Actualmente, el diseño paramétrico en 3D es una de las herramientas más útiles para el artista. Sin duda, la luz motiva a Moritz, y él mismo explica que ésta «es un medio que crea atmósferas y, de cierta forma, detona algo dentro de la gente que no puedes descubrir con otro medio en el arte y el diseño, tiene una cualidad mágica que nada más tiene».

La variedad es algo que caracteriza la obra y el actuar de Waldemeyer. Sería difícil comparar una de sus piezas con otra, ya que es muy singular y especializado el proceso de cada una. Lo que es seguro es que cada vez que Moritz crea, imprime el alma y otorga la dedicación necesaria para llegar a su objetivo, sea algo sumamente ambicioso o realmente simple, pasión y talento que lo ha impulsado para alcanzar sus logros a lo largo de los años.