LET’S MOVE ON

// Por: Staff

Jue 9 septiembre, 2010

 

Sin afán de mandar el mensaje equivocado respecto a la calidad que la historia musical de nuestro país posee y más bien con la intención de reflexionar un poco sobre lo que nos concierne, el rock, quisiera abordar un tema difícil en tanto la cantidad de opiniones que puede generar.

Es innegable la aportación que cientos de personas han hecho desde sus respectivos nichos para la consolidación de una escena de rock nacional –llámense músicos, promotores, prensa especializada y de más agentes de cambio-. Es innegable también que día a día son más los interesados en el tema. Pero a nivel bandas, solistas, músicos en un sentido general, no podemos dejar de señalar que muchos de ellos no lo logran trascender por mil y un razones que es inútil enumerar pero de entre las cuales sobresale una: la repetición, la similitud, la imitación fácil.

Esto no es inherente al rock, en cualquier género en el cual pensemos sucede, sólo que en este caso particular el hecho es más notorio puesto que desde su nacimiento se caracterizó por ser música creativa, diferente y original, propositiva y hasta contestataria, rasgos que poco se aprecian en la actualidad. La imitación de propuestas foráneas crea monstruos. La imitación que otros tantos hacen de la imitación misma crea algo amorfo que nunca debería existir.

Aquí es importante señalar algo: la imitación no es de ningún modo igual a la asimilación, porque sin influencias no habría nada, y si bien retroalimentarse del pasado siempre es benéfico, el fusilarse sonidos, lejos de favorecer, demerita cualquier intento de sobresalir. Soft Rock, Hard Rock, Progressive Rock, Glam Rock… todo estos subgéneros nacieron influenciados por otros ritmos luego de un proceso creativo en el que ambos se entendieron y mezclaron de tal modo que el resultado fue coherente e independiente de sus raíces.

Este no es un llamado a descubrir el hilo negro, no, pero sí es una invitación a ir más allá de lo que hoy se conoce y se ha digerido ya, a intentar un sonido propio, particular, que si bien rememore el sonido de alguien más, no nos encasille en un símil amorfo, carente de idea y originalidad. Aquellos que esperamos la llegada de músicos trascendentes surgidos en nuestro país estaremos infinitamente agradecidos.

Photobucket

www.myspace.com/warpmagazine
www.facebook.com/warpmagazine