¿Los libros le estarán siguiendo el paso a la música?

// Por: Staff

Lun 3 octubre, 2011

 

Todos sabemos que durante los años 90, la revolución digital le pegó duro a la industria musical. Poco a poco los reproductores mp3 fueron rebasando al disco y ganando más popularidad. Tomando esto en cuenta, y el hecho de que el acceso a Internet fuera cada día más fácil, no es sorpresa que la gente empezara a encontrar maneras de conseguir música sin tener que pagar por ella. Conforme el tiempo fue avanzando, bajar música ilegalmente se volvió algo más común y la industria musical se vio tan afectada que grandes cambios fueron necesarios para que pudiera subsistir. La venta de música se enfocó en Internet con productos digitales en lugar de ventas en tiendas físicas.

Se puede decir que lo mismo está ocurriendo actualmente con los libros. La industria de libros impresos está cayendo poco a poco, y librerías previamente muy exitosas como “Borders” están en quiebra. Cada día es más usual ver a alguien leer un libro, ó más bien un “E-book”, en un iPad o en un Kindle.

Conforme este nuevo modo de lectura “digital” va avanzando, no me sorprendería que en un futuro no muy lejano la gente comience a bajar libros ilegalmente. Va a emerger una accesibilidad a los libros previamente no conocida. Será muy interesante ver cómo, no sólo las librerías, sí no que también los autores reaccionan y tratan de resolver el problema. ¿Tomarán el mismo paso que los músicos y las disqueras o tratarán de solucionarlo de una forma distinta?

Sin embargo, más que el problema, lo interesante es la reacción del mismo público. Por un lado va a surgir una nostalgia ante libros impresos (la misma que sigue existiendo ante los vinilos) y por otro lado existe la posibilidad de que se propague la lectura.

Quién sabe, puede ser que en un futuro sea común que escritores desconocidos publiquen sus obras en Internet y se cree una especie de autores completamente independientes de editores y editoriales. Algo que actualmente es bastante popular con bandas.

Lamentablemente, la piratería está por conocer un nuevo mercado.