Somos afortunados…

// Por: Staff

Vie 25 Marzo, 2011

 

La primera vez que acudí a un concierto fue en 1992, en aquella ocasión fuimos al Palacio de los Deportes el mismísimo, Lalo Montes, El Meña (uno de nuestros más entrañables amigos) y un servidor; a escuchar la presentación de la banda inglesa The Cult, a la cual le servían de teloneros Joan Jet & The Heartbreakers y El Tri, este, fue uno de los conciertos que abrieron la puerta a la posterior visita de Van Halen, Guns N’ Roses, Metallica y U2 entre otros.

En ese entonces, gozar en este país y en especial en la Ciudad de México de espectáculos musicales de calibre internacional, era casi imposible; basta recordar que KISS llegó en 1981 a esta ciudad sin poder presentarse en vivo, ya que la entonces esposa del presidente José López Portillo, (quien era dama conservadora de la sociedad), movió sus influencias para que no se les otorgaran los permisos para presentarse en vivo, o que en 1968 (según me cuenta mi papá) se presentaron The Yardbirds y Union Gap en un concierto promovido por los Hnos. Castro, el cuál terminó mal, ya que alguien del público se subió al escenario a robarle la guitarra, muy probablemente a Jimmy Page, lo que ocasionó la suspensión inmediata del concierto en medio de protestas y conflictos, ¿Y que tal la tocada de The Exploited en la Arena Neza en 1992? Termino en madriza ya que unos asistentes agredieron a la banda por su ya conocida afiliación “fascista”, teniendo el grupo que huir debido a que la seguridad era insuficiente para protegerlos. A estas historias se suman unas cuantas de visitas un tanto más afortunadas pero no menos esporádicas ni faltas de calidad en la logística y producción, como Queen en Puebla (1981), Rod Stewart en Querétaro (1991) o Bon Jovi en Monterrey (1991).

Dense cuenta, en efecto somos afortunados, no sólo la cantidad de ofertas se ha multiplicado exponencialmente, si no, que ha llegado a grado tal, que en el transcurso de la próximas semanas, tendremos que decidir entre asistir a The Sounds, Spring Quesadilla Tour, Röyksopp, Vive Latino 2011, The Chemical Brothers, Tame Impala, Two Door Cinema Club más lo que se acumulen en las próximas semanas; además la calidad de la producción y de los servicios en general (estacionamiento, sonido, bebidas, vías de acceso, seguridad, iluminación, ingeniería, etc.) ha mejorado considerablemente con relación a los eventos de aquellos entonces, a esto hay que sumar el hecho de que cada vez hay más productores y promotores de eventos independientes que enriquecen a la industria y benefician sobre todo al espectador.

Sin embargo, no todo debe ser miel sobre hojuelas, los privilegios de los que hoy gozamos son producto de la lucha por la apertura de espacios físicos, intelectuales, mediáticos y virtuales de verdaderos pioneros del rock y de la música alternativa, (bandas, locutores, periodistas, foros, promotores, etc.) que nos heredaron la fortuna que ahora abrazamos con tanta facilidad. Nuestro compromiso generacional debe ser y exigir que la oferta no sólo sea basta -como ya lo es-, si no además sea de mejor calidad y que se nos otorgue un mejor precio y una óptima relación costo-producto. Sigamos pues disfrutando del legado magnífico que nos ha tocado vivir y enriquezcámoslo, aun más, para las generaciones venideras.