#WARPPresenta: Entrevista con Mick Rock, experiencias con David Bowie y fotografía de la música

// Por: Staff

Lun 2 abril, 2018

Fotografías por: Mick Rock

Entrevista por: Mariel Argüello y Tania González

Mick Rock documentó la escena musical más extravagante y provocadora de los años 70. Su fotografía definió la era Glam y fue autor de algunas de las portadas más famosas de la historia del rock: Transformer de Lou Reed, Queen II de Queen, End of The Century de The Ramones, I Love Rock ‘N’ Roll de Joan Jett & The Blackhearts y Raw Power de Iggy Pop & The Stooges.

Con el paso de los años, Mick Rock retrató a más bandas y personalidades como Syd Barrett, Blondie, Mötley Crüe, Siouxsie Sioux, Sex Pistols, Snoop Dogg, Kate Moss, Lady Gaga,  y Primal Scream, entre muchos otros, pero ninguno marcaría su vida como lo hizo David Bowie, quien fuera su amigo por más de cincuenta años dejándolo plasmar lo más íntimo de su intergaláctica existencia.

Originario de Londres, Reino Unido, Mick Rock estuvo de visita en la CDMX para inaugurar de manera oficial la exhibición “STARMAN: Bowie by Mick Rock” dentro del Foto Museo Cuatro Caminos. Una  muestra conformada por 80 fotografías inéditas de David Bowie que fueron capturadas entre los años 1972 y 1973, época en que vislumbró el surgimiento de una entrañable figura como lo fue Ziggy Stardust, además de documentar una de las facetas más importantes de la carrera de David Robert Jones.

Apodado como “El hombre que fotografió los setenta”, rodeado por sus fotografías y un ambiente de inmensa admiración,  Mick nos compartió su experiencia al trabajar con Bowie, sus mantras para lograr sus legendarias tomas y sus más profundas impresiones sobre su más grande amigo interestelar.

ENTREVISTA

¿En qué momento te diste cuenta de que podías tomar fotos para vivir?

Cuando un amigo en Cambridge me preguntó que si quería tomarle fotos a una banda local y me pagarían cinco libras, entonces yo pensé: “¿Me van a pagar por tomar fotos?”,  claro que acepté y aunque en ese momento no sabía que viviría de hacerlo, me gustó. Al principio mis padres pensaban que yo solo estaba siendo frívolo y que era terrible, ¡pero al final resultó!. A veces obtienes lo que pides.

¿Llevas una cámara a todas partes?

Siempre cargo con mi iPhone (risas). Pero en realidad no,  ahora solamente la cargo cuando voy a trabajar de manera profesional, antes la llevaba pero ya no.

¿Alguna vez tu cámara sufrió un accidente por llevarla a todas partes?

Hubo una ocasión en que no había dormido y tenía que tomarles fotos a Thin Lizzy, pero no me fijé y puse mal el rollo y al final de la sesión me di cuenta que no tenía ninguna foto. Lo bueno fue que la banda fue muy amable y dijeron que no había problema así que volvimos a repetir todo. Nos  volvimos muy amigos a partir de eso, poco después fue triste saber de la muerte de Phil (Lynott) por sobredosis.

¿Crees que aún puedas aprender algo nuevo sobre fotografía en la escuela?

Claro que sí, si mantienes un pensamiento abierto aprendes hasta del detalle más mínimo en una foto. Yo tomo fotos a lo que sea y al hacerlo, aprendes cual es la mejor técnica para lograr lo que quieres. Obvio están los que saben mucho de técnica, pero no transmiten nada en sus imágenes, porque piensan demasiado en cómo construir su toma. En cambio, sí mantienes un ritmo y constancia aprendes más, tienes que ver la vida y oprimir el diafragma como respirar. Así lo hago yo, no tengo idea de cómo quiero resulten y sin embargo, dicen que mis fotos son buenas.

¿Puedes contarnos una anécdota de alguna sesión fotográfica?

Llevaba tres días sin dormir y me ofrecieron hacer una sesión de fotos con Caryl Simon, y pensé “podría ser interesante”, así que acepté, hicimos de todo, había champagne por todos lados, teníamos una gran fiesta y de repente, en medio de toda la locura, Caryl dijo: “¡Tenía que ir a recoger a mis hijos!”. Los chicos del staff de la disquera eran muy amables y dijeron “no te preocupes, nosotros nos encargamos”. Ellos tenían miedo de cómo sería el resultado de las fotos, pensaban que era muy extraño mi trabajo, pero al final obtuve unas muy buenas fotos.

Mick con David Bowie

¿En qué situación preferirías tomarle fotos a David Bowie? ¿En un ambiente casual o en un set?

Me gustaba tomarle fotos a David (Bowie) en cualquier circunstancia todo el tiempo; cuando leía, comía, en el estudio, durmiendo, casi en todo momento, menos cuando tenía sexo (risas). Yo veía a David como un artista, él poseía un gran corazón en todos los sentidos, era sumamente creativo y talentoso, pocos artistas son así y él fue uno de ellos.

Hay fotografías de artistas que son realmente buenas, pero no memorables porque eran deconstruidas por el conocimiento técnico y eso las restringe psicológicamente. Hay músicos que por ejemplo escriben la estrofa y luego continúan con los acordes y aplican la técnica, pero no estudiaron música, sino artes. En mis fotos se ve el alma de Bowie y no me explico cómo pasó, pero ahí está y lo percibes.

¿Creías que era un reto fotografiar a Bowie?

Para nada, él y Debbie Harry (Blondie) nunca salían mal en ninguna foto, además a él le gustaba seguir direcciones, él esperaba que hicieras tu trabajo y le dijeras que hacer. Era alguien muy hermoso, así que lo único que tenía que hacer era apretar el diafragma y hacer click.

¿Tienes una foto favorita dentro de la exhibición “STARMAN”?

Depende del día, todas me gustan (voltea a ver sus creaciones tras nosotros)… por ejemplo esa en donde se ven los ojos de David como serpiente, ahí él traía puesta mi bufanda, pero es que en todas se ve tan bien. David es un hombre con un alma hermosa, con un corazón generoso y… no lo sé, con un increíble talento que te contagiaba a ir más allá en todo.

¿Qué le dirías al Mick Rock de los 70’s?

¡Deja de ser un chico tan travieso, entra en razón! Es lo que me diría a mí mismo seguramente. Mis papás me decían, -“¿Cuándo vas a tener un trabajo real?“-. Si hubieran sabido lo de hoy en día y que además me pagan por ello, me darían la razón, aún no lo suficiente pero al menos ya me pagan.