¿Y el arte?

// Por: Staff

Dom 30 Mayo, 2010

 

Es increíble que con la cantidad de música nueva que surge todos los días en nuestro país, a penas unos cuantos se tomen la molestia de incluir en esta una propuesta artística. Me explico; las bandas componen canciones, las graban, las promueven, las interpretan en vivo, pero se olvidan de encaminar su trabajo, no presentan un concepto visual o de otro tipo que apoye su sonido.

Esta moda de la “no propuesta” tomó fuerza la década pasada, cuando el indie (en todos los aspectos) empezó a robar cámara, así, la escena se musical se saturó de bandas que lo único que tenían que entregarnos era su música y México no fue la excepción. Con el pasar de los años, dicha moda se va olvidando, cada vez son más los grupos que acompañan su música de algo más, que nos hace entender mejor el sonido que nos ofrecen: diseño, video, libros, fotografía, danza, escenografía en el escenario, los medios artísticos más diversos son usados en pro de la música y el escucha… excepto en nuestro país.

En verdad, piensen, ¿cuándo fue la última vez que compraron un disco, que visitaron un website o que asistieron a una presentación de alguna banda nacional y que esta, además de la música, les ofreció algo más? (vamos a ser exigentes, poner en una pantalla capturas en baja resolución de cintas antiguas o de terror y usar máscara de cualquier tipo no cuenta). Dejemos algo claro, no hablo de presentar una obra conceptual como “The Wall” de Pink Floyd, no, hablo de ser un poquito ambiciosos y querer transgredir los límites de una idea concebida que derivó en música, llevarla más allá, ser coherente con las emociones que la hicieron surgir, buscar el apoyo de gente de otras disciplinas y plasmarlo tan grande y claramente como sea posible, olvidarnos del booklet como único complemento de un disco, olvidarnos de las cuestiones monetarias y superarlas con ingenio, atreverse a llevar al escenario, además de buena música, algo que haga regresar al público tantas veces como sea posible.

Es hora de que le exijamos a nuestras bandas algo además de música, que dejen atrás el discurso de siempre y los mismos pretextos y que se pongan a trabajar; algunas ya nos demostraron el año pasado que se puede hacer, que no duele y que los resultados son buenos.