#WARPPresenta: Entrevista con Tame Impala #WARPyearbook15

// Por: Staff

Lun 4 Enero, 2016

Entrevista por: Alonso Valencia

Fotografía por: Matt Sav

Tame Impala

Let it Happen

Por Alonso Valencia

Fotos: Matt Sav

Desde un punto de vista completamente exterior, la creaciones de Kevin Parker pueden ser calificadas como “música para hippies” o todo lo necesario como complemento para un largo viaje ácido. Desde un punto de vista de nicho, en el que la música toma el papel principal en nuestra vida diaria, la obra del casi treintañero de Sidney, Australia, se está convirtiendo en un símil de esos íconos de principios de los 2000 (me viene a la mente Jack White), que ahora han alcanzado un estatus legendario.

Con Innerspeaker (2010), Tame Impala entró en la escena rock –no le digamos sicodélico, por favor– con largos riffs, distorsiones vocales y ese sentimiento ineludible que nos transportaba a los 70, con un nuevo twist que se ajustaba perfectamente a esta tendencia que ahora parece no terminar nunca, de lo “retro con nuevos aires”.

Ese primer intento los colocó definitivamente en el mapa, pero aún faltaba pulir un poco más la propuesta que ahora, dos álbumes y cinco años después, vuelve con el que ha sido calificado por muchos como su mejor trabajo a la fecha, y como el Álbum del Año para WARP Magazine. Para aquel que aún no haya degustado este, su tercer material discográfico, tengo que mencionar que cuenta con todo lo necesario para convertirse en uno de los álbumes que podrían definir la década.

Es el trabajo más personal de Tame Impala, una muestra clara de la evolución de un proyecto que, tras pasar por la composición y promoción de dos materiales, encontró el camino hacia su obra maestra. A nivel emocional, el frontman de Tame Impala cambia su hambre de batalla contra de la sociedad por la libertad creativa y artística, una transformación que no pasa desapercibida.

El líder de la banda se tomó una breve pausa de su actual gira para platicar de la inspiración que dio luz a este esfuerzo sonoro. Parker está en el aeropuerto de Auckland, en Nueva Zelanda, donde Tame Impala tocó una noche antes, contesta el teléfono y es difícil dejar pasar el increíble bullicio que se escucha en el fondo.

1505_Tame_Impala_Kevin_Press_Pictures_Credit_Matt_Sav23_JPEG High Res“Hola, hermano, ¿cómo estás? Es bueno oírte”, contesta Kevin. Luego de saludarlo, sabiendo que el tiempo apremia, voy directamente al grano: “Vamos a hablar específicamente de Currents”, le comento, le hago hincapié en la metamorfosis que significa la placa, é asiente y me platica sobre los avances que encuentra, personalmente, en este álbum.

“Creo que siempre me ha emocionado ramificarme y tratar todo tipo de cosas nuevas. Me encantan muchos tipos de música y siempre me ha atemorizado incorporar diferentes sonidos en la melodía dentro del mundo sicodélico. Es como un salto de fe en el que intento todo, ese es un poco el objetivo que tomo cuando creo un nuevo disco.”

“Lo que hicimos con Currents fue no ponernos límites, todo se trató de romper las reglas, un cierto tipo de muros que tenemos todos los músicos, todos los artistas, y en esta ocasión nosotros los removimos. Pienso que cuando estás creando algo nuevo, todo es cuestión de romper esos muros”.

Uno de los elementos clave que definen el mencionado disco es que se puede interpretar como el proceso de evolución de un hombre. ‘Let It Happen’ habla de dejar pasar las cosas sin darle mayor importancia; ‘The Moment’ puede ser justo ese instante en que te das cuenta de cómo está transcurriendo tu existencia, y todos esos detalles están dejando estragos en tu vida; ‘Yes I’m Changing’ es la aceptación del cambio, ‘Past Life’, ‘Love/Paranoia’, ‘New Person/Same Old Mistakes’… este disco está plagado de referencias al cambio, en diversos ámbitos, al respecto Kevin menciona:

“Claro que sí, el proceso de escribir un álbum es muy personal y creo que eso encaja porque la música estaba cambiando para mí, es algo tan universal que se adapta al tiempo, a diversas historias y a lo que está cambiando en tu interior. Podría definirlo como una perspectiva desalentadora de pasar por un cambio de personalidad. Sigues luchando, pero es atemorizante.”

“Entonces es seguro recalcar que el disco está basado en ti mismo”, pregunto.

“Definitivamente, Currents está basado en mí, no creo que poder escribir canción alguna a menos que sea profundamente personal, porque también es una terapia en la que estoy trabajando. Es la manera en la que puedo sacar las cosas”.

Con Lonerism, Tame Impala alcanzó esos nuevos estándares que aún estaban lejanos en su álbum debut. ‘Elephant’ sonaba en todos los comerciales de televisión y a pesar de no contar con la calidad que perfeccionaron en éste, su tercer trabajo discográfico, se podía apreciar que los australianos comenzaban a alcanzar la inmortalidad –que aún sigue a unos cuantos metros–. El disco no solo llegó a miles de oídos, también tuvo una especie de “efecto rebote”, cuando Alex Turner decidió hacer un cover a ‘Feels Like We Only Go Backwards’ con su peculiar estilo.

Justo en ese intermedio en donde pasaban de ser un “one hit wonder” a “la banda que debes escuchar”, Parker y compañía llegó al Vive Latino de 2013, un día después de presentarse en el Teatro Estudio Cavaret, en Guadalajara. Le platico un poco a Kevin que la primera vez que lo vi en vivo fue entre esa multitud festivalera que se dividía entre un gran segmento que esperaba ver a Blur, unos cuantos despistados más que parecían estar perdidos, otra parte que sólo iba por “la canción del comercial” y un séquito muy bajo de seguidores reales de la banda.

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Justo en esa presentación, Parker subió al escenario con una grave infección intestinal, con cubeta en mano. Él ríe cuando le recuerdo aquella anécdota: “Sí, fueron momentos difíciles, no me sentía del todo bien”.

“Se necesitan muchos huevos para subir al escenario y tocar ante miles de personas en ese estado”, le reitero, y él vuelve a reír.

Aprovechamos este momento para hablar un poco de la experiencia que provoca Tame Impala sobre el escenario. “Hay algo muy particular que he notado en ti, Kevin, creas una persona muy diferente cuando estás sobre el escenario y se diferencía al vocalista de Tame Impala con el que estoy platicando en este momento.”

“Creo que le has dado al clavo, es muy, muy cierto, esos son los momentos en los que más me divierto, al tocar en vivo. Me gusta abrazar a una persona diferente, solamente al salir de mi propia piel, porque a mí me funciona en el estudio, estando en mi propia piel puedo explorarme a mí mismo, en mi propia cabeza.

Pero al tocar en vivo es un mundo muy diferente, es algo que nunca pensé que podría hacer, pararme frente a miles de personas y ser un intérprete, nunca me imaginé que esto es lo que haría, así que ahora sólo trato de sacar lo más que puedo de ello. Tengo que pretender ser alguien más, lo cual es divertido, es divertido pretender ser alguien más por un rato.”

El mencionado White, Damon Albarn, Dan Auerbach, todos cuentan con características similares a Parker, un talento que se ha expandido, como lo podemos notar en su reciente colaboración en Uptown Special (2015), el éxito del año de Mark Ronson, en donde el líder de Tame Impala participa en tres temas.

Todos los anteriores también cuenta con algo en común, la expansión de toda esta creatividad a través de un proyecto solista que se alterna con su agrupación principal, o se expande aún más hacia bandas tan multifacéticas que explotan al máximo todas las partes del artista. ¿Kevin Parker es el siguiente en entrar a esta lista con un proyecto solista?

[Puedes encontrar la entrevista completa con Kevin Parker de Tame Impala en nuestro más reciente edición de WARP Magazine no. 77: #WARPyearbook15. Disponible en tres portadas diferentes en puestos de revistas, locales cerrados y gratis a través de nuestra aplicación iOS.]