Cobertura Cumbre Tajín 2015 Día 5 en Papantla #WARPenCumbreTajín

// Por: Staff

Mar 24 marzo, 2015

Bógar Adame para WARP

Artista: Santana, El Tri, Panteón Rococó y Javier Bátiz

Lugar: Parque Temático Takilhsukut

Fecha: 23 March 2015

Finalmente llegó el día de cierre de la edición 2015 en Cumbre Tajín, para la culminación, el cartel musical estaría principalmente orientado a las propuestas de rock en español. Con cuatro días de Cumbre a cuestas, el análisis de lo ocurrido es casi un proceso mental obligado, y no hay mejor excusa que el último día de este evento para llevarlo a cabo.

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Cuando se piensa en retrospectiva acerca de Cumbre Tajín, es posible darse cuenta que es mucho más que un evento musical, pues los elementos culturales están presentes todo el tiempo; desde la galería dispuesta a un lado del nicho de la música, hasta los temazcales y talleres de artesanía, claro está, pasando por las actividades como performance y danza al aire libre.

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Esfuerzos como el que lleva a cabo la organización de este festival enriquecen a la cultura en nuestro país, porque además de acercar a un gran número de gente a las zonas arqueológicas y mostrar el esplendor de las culturas prehispánicas, activa –aunque sea por unos días- la actividad económica de la zona Poza Rica-Tajín-Papantla, que para ser honestos, no goza todo el año de la afluencia vista que cuando se realiza el festival.

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La presencia de los locales durante todo el evento es más que plausible, porque no sólo es una manera de mostrar respeto por el lugar que en que se llevan a cabo todas las actividades, sino que promueve la diversidad cultural y el contacto con la población indígena, que muchas veces ignoramos en las grandes ciudades. Y es que, al final, de eso se deberían tratar los festivales, de convivir con todos, de un intercambio cultural y, de tener la oportunidad de descubrir música y otras expresiones artísticas y culturales.

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En el último día de actividades en el nicho de la música, el legendario guitarrista tijuanense, Javier Bátiz fue el encargado de inaugurar el escenario, y vaya que lo hizo como se debe, recordándonos que fue y es uno de los pilares del rock en nuestro país, y que no importa cuánto tiempo pase, porque con una guitarra en las manos, es capaz de trasladarnos al México de otro momento histórico a través de sus rifts y virtuosos solos.

Si se trataba de trasladarnos, La Maldita Vecindad llevó un pedazo de la Ciudad de México a Veracruz, y es que, la banda liderada por Roco, a donde vaya, representa a “La Ciudad de los Palacios” mejor que nadie, exponiendo sus carencias y vicios, pero también su esplendor, diversidad e hiperactividad que han conquistado a más de uno. La presentación abrió con el frenesí de ‘Solín’, y recorrió gran parte de la discografía de esta banda, baluarte de la Ciudad de México.

El D.F. seguiría representado, en este caso, por el originario de la Colonia del Valle (sí, de la del Valle) Alejandro Lora, quien acompañado por su otrora Three Souls in My Mind, se convirtió en uno de los actos más aclamados de la noche.

El gran cierre se acercaba, y fue entonces que el multi premiado guitarrista, nacido en Autlán de Navarro, Carlos Santana, tomó el escenario dispuesto en el nicho de la música. Con sus reconocidos solos de guitarra, Santana tuvo al público en sus manos, o mejor dicho, en los trastes, cuerdas y pastillas de su instrumento. Por supuesto, no podían faltar canciones como ‘Black Magic Woman’, ‘Samba pa ti’, ‘Evil Ways’ y ‘Soul Sacrifice’. Al sonar el último riff, nos dimos cuenta de que esta aventura musical y cultural en la selva había llegado a su fin. Así emprendimos el camino de regreso, no sólo a los hoteles cercanos a la zona, sino a la normalidad de la vida y el trabajo, eso sí, con la promesa de regresar el próximo año a uno de los mejores festivales que nuestro país puede ofrecer.