Procesan a la ex presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, por irregularidades en obras públicas

// Por: Fátima Albarrán

Mar 27 Diciembre, 2016

La Justicia argentina ha determinado el procesamiento de Cristina Fernández de Kirchner, quien estuviera en el cargo del 2007 al 2015, por asociación ilícita y administración fraudulenta, según acaban de informar fuentes judiciales.

El expediente fue dirigido por el juez Julián Ercolini y estudia un esquema de “beneficios exclusivos” a favor del grupo Austral, propiedad del empresario Lázaro Báez, en detrimento de las arcas del Estado.

Ercolini ordenó contra Fernández un embargo de 10,000 millones de pesos (aproximadamente 664 millones de dólares) y el procesamiento de, entre otros, Lázaro Báez, del exministro de Planificación Federal Julio De Vido y del ex secretario de Obras Públicas José López, según el diario La Nación.

Se trata solo de la presentación formal de cargos en contra de los acusados, a los cuales ellos pueden apelar. De modo que la investigación sigue abierta y aún no se da inicio de un juicio.

Según la Fiscalía argentina hubo “un plan sistemático ideado y ejecutado desde la Presidencia y orientado a saquear las arcas del Estado a través de la asignación de obra pública”.

Además, la Justicia investiga a Fernández de Kirchner por las supuestas operaciones financieras que el Banco Central hizo bajo su mandato para asegurar el valor de venta del dólar con varios meses de anticipación a un precio menor al previsto en los mercados internacionales.

La ex jefa de Estado está siendo investigada por el “delito de blanqueo de capitales”, lo que supone la existencia de una red integrada por funcionarios y empresarios para el desvío de fondos públicos.

Argentina's President Cristina Fernandez de Kirchner gestures during a ceremony at the Casa Rosada Government Palace in Buenos Aires June 17, 2008. De Kirchner said on Tuesday she will send a bill to Congress aimed at ratifying a soy export tax that has set off a farmers' strike and a political crisis. REUTERS/Marcos Brindicci (ARGENTINA)