Tom Waits protagonizará la nueva cinta de los Hermanos Coen

// Por: Oscar Adame

Mie 25 julio, 2018

La dupla de directores de Joel y Ethan Cohen ha dado nuevos detalles respecto a su próximo proyecto, una película titulada The Ballad of Buster Scuggs (2018) que en un principio iba a ser una serie de televisión para Netflix. 

Hoy el duo confirmó que los siete episodios que tenían planeados se han reducido a un largometraje para Netflix, un filme estructurado en forma de antología que saldrá a finales del año presente y que contará con el regreso de Tom Waits como actor.

Un reparto de primer nivel

Al parecer Joel y Ethan Coen están muy emocionados con el trabajo, pues lo primero que se puede leer dentro de su comunicado de prensa es la frase, -“Estamos streameando motherfuckers!“-.  Aunado a ello han confirmado que junto a Tom Waits, Tom Blake Nelson, Zoe Kazan y Liam Neeson protagonizarán el filme, aunque no se han anunciado más detalles respecto a los personajes y su papel en la historia. 

-“Siempre hemos amado las películas de antologías, en especial aquellas que se hicieron en Italia en los años sesenta que mostraba a varios directores trabajando en un tema en común“-, declararon en su comunicado. 

De esta manera Netflix expande el contenido de su programación original, cuyos tratos han llegado a ser tan atractivos que incluso nombres de directores como David Fincher se encuentran desarrollando contenido para la empresa.

Lo último de Tom Waits

El 13 de septiembre Tom Waits dio su primera presentación en vivo tras dos años de no subir a un escenario. Él interpretó el clásico de 1971 de Mavis Staples ‘Respect Yourself’.

Tom Waits nació el 7 de diciembre de 1949 dentro de Pomona, California. Es un músico, compositor y actor que ha sido reconocido a lo largo de su carrera con dos Premios Grammy y una nominación al Premio de la Academia. 

Es considerado como uno de los artistas estadounidenses más influyentes del siglo XX gracias a su enfoque lírico en el cual describe de forma poética a personajes desesperados de clase baja combinado con su icónica voz rasposa. En los años 80 su discurso como músico se convirtió en uno teatral gracias a su creciente carrera como actor y a su relación con la guionista Kathleen Brennan. Fue bajo esta década en la cual lanzó una trilogía de discos que lo llevaría a los puestos más altos de las listas de los mejores y más influyentes materiales de la historia: Swordfishtrombones (1983), Rain Dogs (1985) y Frank Wild Years (1987)