Troker: ¿De barecitos a Glastonbury? Entrevista, Pt.2 #WARPenGlasto

// Por: Karina

Dom 29 junio, 2014

Troker se presentó este fin de semana como parte de la edición 2014 de Glastonbury y esta es la segunda mitad de la entrevista realizada por Julián Woodside previo a su más reciente participación en el afamado festival de Reino Unido:

Haciendo memoria, conocí a Frankie y Samo por ahí del 2004 por Eva Malva. Pero no fue sino hasta 2005, cuando Samo me mandó unos demos vía Messenger, que supe de la existencia de Troker que en ese entonces consistía de Samo, Frankie, Tibu, Christian, Gil y Dj Rayo. Platíquenme cómo fue el proceso previo.

Samo. Lo armamos con el saxofonista de Eva Malva, Heriberto. Era hacer un grupo instrumental para chambear y sacar dinero, porque acabábamos de llegar a Guadalajara. Frankie, Heri y yo empezamos a sacar temas con unos libros de jazz muy simples para buscar chamba en bares.

Frankie. Cerrábamos los libros y decíamos: “¡A la verga!”, y empezábamos a palomear. Dijimos: “Pues la neta mejor vamos a hacer nuestra música, no perdamos tiempo leyendo y todo ese pedo”. Empezamos a tocar y una amiga que tiene un restaurante en Guadalajara, La Santa, nos dijo que le gustó y nos invitó a tocar.

Samo. Poco antes de esa tocada está la historia de Rayo. Fuimos a ver un bar para tocar con Eva Malva y vimos a Rayo ahí en las tornamesas. Habíamos escuchado los discos de Medeski, Martin & Wood con DJ Logic y dijimos: “Aquí hay un Dj, agüevo”, y lo invitamos a la banda. Nuestra primera tocada fue en La Santa y éramos saxofón, batería, bajo y tornamesas. Después de esa primera tocada me pelee con Heri, el saxofonista, por una estupidez. Por un dinero de una gasolina. En la madrugada me dijo: “Me salgo del grupo, me voy a regresar mañana en la mañana (él vive en Irapuato), ya no quiero saber de ustedes”. Yo le dije: “No mames, vamos empezando, fue la primer tocada y vamos a tocar el miércoles y el jueves”. No podía creer que se iba a salir del grupo por eso; de Eva Malva y de Troker, y pues… se fue. Se fue al otro día y ya no nos contestó el teléfono.

Frankie. Nos recomendaron un organista de una banda llamada La Estaca Brown. Le marcamos pero nos dijo que al día siguiente se iba a vivir a Argentina. Entonces le hablamos a Chemín, que lo conocimos por una fiesta que hicimos los de Eva Malva para relacionarnos con músicos de Guadalajara, pues acabábamos de llegar de Michoacán. Sólo habíamos pensado en Chemín para la trompeta, pero se llevó a Tiburón al ensayo.

Tibu. Éramos el dúo dinámico, o los dos o ninguno.

Frankie. Samo, Chemín y Tibu tuvieron un primer ensayo un lunes para que conocieran las rolas, pues yo me había ido a Zamora. El martes regresé y ya nos juntamos todos. El miércoles tocamos en vivo en el Bar Calavera para el programa “Sólo Jazz”, de Sara; tocamos con tan sólo un ensayo.

Samo. Habíamos ensayado meses con puro saxofón y oír la voz de la trompeta fue un mundo nuevo, se abrieron todas las rolas. Tocamos el miércoles y fue de “¡no mames!”. Sonaba bien chingón.

Tibu. Ese miércoles Chemín y yo estábamos de: “Sigue la de ta ta ta… ¡Verga! ¿Cuál es esa?” No sabíamos qué puta rola seguía. Creo que repetimos muchas melodías en varias rolas, porque sí, hubo un ensayo nomás. Ya de ahí siguió toda la semana que hubo más shows.

Ya sabemos cómo entraron Tibu, Christian y Gil, pero aprovechando que también anda por acá Dj Zero, ¿cómo fue que entraste a Troker a suplir a Rayo?

Dj Zero. Llegué a salvar a la banda (risas). Yo tocaba en la Golden Ganga, un grupo de reggae rock de Guadalajara. Siempre me decían: “Checa a los Troker”, pero como yo estaba a gusto en el huevito del hip hop y la electrónica respondía: “¿Para qué? ¿Qué voy a hacer ahí?”. Un día me topé a Rayo. Se me acercó y me dijo: “Oye, busca a estos vatos porque me voy a salir”. Al poco tiempo el vocalista de la Golden y yo los fuimos a ver en vivo. Y entendí que era otro rollo.

Samo. Hablamos con Rayo. Queríamos meterle segunda al proyecto tras sacar el EP “Pueblo De Brujos” y coordinarnos con él era complicado porque vive en el D. F. Lo pensó y nos dijo que quería hacer lo suyo con Centavrvs. Después de eso nos preguntamos, “¿tocamos con o sin DJ? No, es esencial tener un Dj en la banda”. Conocíamos a un compa que tocaba con los 3 Mother Funkers, y le hablamos, pero luego Rayo me dijo: “Hay un vato que es campeón de Red Bull, DJ Zero, un güey de Guadalajara que les va a funcionar”. Zero llegó a refrescar el grupo, la neta.

Frankie. En todos los aspectos, pues la dinámica se había desgastado estando Rayo a distancia. Pero empezamos a componer con Zero y fluyó todo de una manera súper chida.

Han batallado para abrirse a nuevos públicos. Siendo “rockeros” que tocaban en grupos como Eva Malva, Plástiko, La Dosis, Projector y Descartes a Kant, incursionaron –y de alguna manera “se legitimaron”– en el Jazz mexicano con un disco nada complaciente, pues “Jazz Vinil” ofrece un sonido más crudo y sucio de lo que en cuanto Jazz se solía producir en el país. Después, cuando sacaron “El Rey del Camino” dieron un giro hacia una propuesta más rockera, hiphopera y electrónica. Platíquenme de esa transición.

Frankie. Disque queríamos ser una banda de Jazz, pero cuando empezamos a componer nos dimos cuenta que los intereses salían solitos. En el escenario pasó de tocar todo súper rústico a trincar los teclados y pedir amplificadores, ayudándonos a concretar y definir el sonido de la banda. Logramos vivir la transición de tocar en barecitos con el “Jazz Vinil” a lograr un sonido más concreto para escenarios más grandes y festivales con “El Rey del Camino”.

El Troker de ahora se presenta en vivo con mucha energía, cuestión que también se percibe en las canciones de “Crimen Sonoro”, su más reciente producción.

Samo. Queríamos un disco que funcionara en vivo. Nació con la intención de poder explotar las canciones en el escenario, pero al final no lo logramos porque están bien clavadas (risas). Decíamos: “Hay que hacer que la gente baile”, pero no puedes bailar con compases rotos y raros. Además, decidimos llevarlo más lejos pues también vamos a hacer una novela gráfica con Bernardo Esquinca. Escuchó las canciones y a partir de ellas definió lo que ocurre en cada capítulo de la historia. De hecho el nombre del disco lo rebotamos con él, “Crimen Sonoro”, y los nombres de las canciones están basados en cada capítulo.

Frankie. Es un concepto, pero la novela es un proyecto diferente. Va a ser el disco ahora, después un vinil y la novela gráfica.

Entonces, tienen el lanzamiento de “Crimen Sonoro”, también editarán un disco con la banda sonora que hicieron para la película de 1919 “El Automóvil Gris” y además este año tienen otro disco bajo el brazo, ¿no?

Frankie. Es un disco que grabamos hace 10 años en Puerta 22, un bar en Guadalajara, cuando todavía estaba Chemín. Tocábamos ahí todos los miércoles. La gente nos decía “ya graben algo”. Por lo que dijimos: “Va, que el primer disco de la banda sea en vivo”. Preparamos un show bien chido y todo salió perfecto. Anunciamos que saldría en dos meses pero lo fuimos postergando, y después grabamos “Jazz Vinil”. Siempre esperábamos a que fuera el momento para sacarlo y ahora, después de 10 años, es un buen momento; es de dónde venimos, las raíces de la banda.

Ya hablamos del pasado y presente de la banda pero, ¿qué sigue para Troker?

Samo. Lo que seguiría es afianzar el circuito europeo. Tener la constancia para que cada año armemos una gira europea. Este año vamos a prueba con una agencia francesa que se interesó en nosotros y tenemos shows importantes como un festival en Viena, que es de los cinco festivales más importantes de jazz en el mundo. También planeamos enfocarnos en Estados Unidos y Canadá el próximo año.

Frankie. Lo cagado es que podemos estar tanto en festivales de rock como de jazz, e incluso hemos descubierto que el no tener vocalista es una ventaja en el extranjero. Nos vamos acoplando a cada público y a cada festival. Habrá lugares donde se trate de tocar bajito, y habrá cosas chonchas donde todo valga verga y toquemos duro. Nos da más tranquilidad, pues nos acoplamos sin que nos agarren en curva. Nos pasó en el festival Grand Performances, en Los Angeles. Nos abrió una banda que eran músicos de Miles Davis y fue de: “Ay cabrón, ¿seguimos nosotros?”. ¿Y qué hicimos? Lo que sabemos, lo que somos, representarnos y representar. Estuvo muy cabrón y nos ganamos a la gente.

Troker es:

  • Frankie Mares: batería
  • Samo González: bajo y contrabajo
  • Arturo “Tiburón” Santillanes: saxofón
  • Christian Jiménez: piano y teclados
  • Dj Zero: tornamesas y samples

Discografía:

  • “Jazz Vinil” (2007)
  • “El Rey del Camino” (2010)
  • “Pueblo de Brujos EP” (2011)
  • “Crimen Sonoro” (2014)
  • “1919 música para cine” (próximamente)
  • “En vivo en Puerta 22” (próximamente)