WARP presenta: Entrevista a Matias Aguayo

// Por: AleAltamirano

Mar 22 julio, 2014

Matías Aguayo pasó de haber sido parte del dúo de techno Closer Musik, a un nuevo álbum repleto de colaboraciones: “The Visitor” es su tercer material y fue grabado a lo largo de 5 años en diferentes lugares del mundo como Buenos Aires, Ciudad de México, Vitry-Sur- Seine, Rionegro, Sternhagen Gut, y en su estudio, The District Union en Berlín.

Al igual que en sus trabajos anteriores, Aguayo destapa una complicada e inesperada oferta. El álbum fue mezclado y co-producido por Scott Monteith, aka Deadbeat,y la esencia de éste no depende tanto de la mezcla, sino de los numerosos músicos y vocalistas que aparecen en cada track.

Aguayo pasó todo enero del 2013 en las montañas de Colombia grabando con un grupo de jóvenes músicos una combinación de sonidos modernos con ritmos nativos colombianos.

“The Visitor” es una especie de experimento parecido a un diario de un joven donde guarda las memorias de un viaje que hizo alrededor del mundo, donde conoció a amigos que le ayudaron a llenar las páginas de vivencias que ocurrieron durante todo ese proceso.
El chileno platicó con WARP Magazine sobre esta placa y sobre la gran admiración hacia nuestro país, México.

Ya podemos encontrar tu nuevo disco “The Visitor” en edición especial en las tiendas de nuestro país, sin embargo fue lanzado el año pasado en Chile ¿Por qué tardó tanto tiempo en llegar a México?

Fue por falta de organización. Me gustó la idea de hacer una edición especial porque merecía una segunda revisión, además había personas como Los Zombies y Miami, Daniel Maloso y otros más haciendo covers de mis canciones y eso era importante; uno trabaja en la música electrónica y espera el momento de las remezclas, pero este disco fue una base de temas que después puedan convertirse en otra cosa. Lo que más importa de este disco son las ideas que están detrás de las canciones. Por otro lado, México  se ha vuelto muy importante para mí en lo laboral y emocional; estoy casado con la manager del sello y es mexicana, trabajo con gente mexicana y el público de su país es muy joven y abierto.

¿Cuál es la principal diferencia entre “The Visitor” y tus álbumes anteriores?

El método de trabajo, a comparación con el “Ay Ay Ay”  en el que usé solo mi voz, grabando grandes partes en un pequeño departamento en Buenos Aires, este un álbum que incluye a muchos colaboradores y a músicos que pasaron por el estudio en Berlín, el District Union que es una gran base de grabación de música.

¿Entonces cada disco es un nuevo Matías Aguayo?

Eso espero. Cuando uno establece la manera de trabajar para uno mismo y la va sofisticando no es tan bueno porque si domino demasiado mi método de trabajar, suele ser más difícil que yo mismo me encuentre con sorpresas.

Estuviste en el Festival Corona Capital el año pasado, ¿Cuál fue tu impresión y tu experiencia al respecto?

Divertido porque yo no iba a tocar, se dio por casualidad, reemplacé a  John Talabot. Fue lindo tocar ante un público amplio y grande, me pareció que podría funcionar muy bien lo que yo toco en ese contexto.

¿Qué opinas del Festival en sí?

Está muy bien organizado. Yo estaba en medio de una gira por lo que no me pude quedar mucho; llegue de una tocada, toqué en el escenario y me fui enseguida. No puedo decir mucho por eso.

Tienes una relación muy estrecha con México, ¿Qué es lo que te gusta y disgusta de nuestro país?

Me atrae la variedad increíble de comida que tienen, ¡Es tan rica! Laboralmente es un público muy inspirador, en general es un país fuerte a nivel musical, hay mucho que descubrir. Nunca deja de sorprenderme, siempre encuentro cosas buenas y son el público más actual del mundo; en el viejo continente a veces están colgados en los ochenta o noventa, hay una sensación del ahora en México como no se siente en otra parte del mundo. Personalmente y con los encuentros que tengo, no puedo decir mucho sobre lo que pudiera molestarme o no. Lo que sí, son las cosas que le pueden molestar a alguien de Chile o de Colombia u otros países de Latinoamérica; las desigualdades sociales que hay y lo que conlleva a eso. A nivel personal no he sentido ningún disgusto.

¿Qué escucha Matías Aguayo?

Es difícil contestar eso. A veces la música que te influye no es sólo la música que te gusta sino también la que no te gusta, porque define lo que no quieres hacer. Nunca me gustó ABBA y fue una inspiración para saber por dónde no ir con la música. Mucho de lo que no escucho tanto fue de gran influencia, como la música cuando era pequeño como Los Jaibas o Victor Jara. Solía ir con mis papás a conciertos antes de que los exiliaran a Alemania; no la escucho hoy en día pero en mi manera de componer tuvo mucho que ver, al igual que The Beatles. En mis viajes me he topado cosas interesantes en Estados Unidos, México , Chile etcétera. En México, por un momento me impresionaron los ritmos tribaleros que sonaban en Monterrey o D.F, al igual de toda la cultura del danzón o el sonidero.

Viviste en Alemania un tiempo y regresaste a Chile, ¿Cómo repercutió eso en tu persona y en la manera de hacer música?

En la música mucho; cuando llegamos (mis padres y yo) se escuchaba mucho el disco funk, soul funk, rap y hip hop, y los soldados americanos que estaban estacionados en el sur de Alemania iban a las discotecas a escuchar eso. Uno de los amigos de mi papá era DJ y siempre me grababa casetes para luego obsequiármelos porque era muy chico para entrar a una discoteca. También me tocó escuchar a Kraftwerk, todo el desarrollo del techno que en Alemania fue muy fuerte. En cuanto a mi persona, aprendí a ser más analítico y sistemático al trabajar. Tengo un lado alemán de acercarme a los problemas, pero también una gran esquizofrenia de diferentes raíces [risas] que a veces chocan y a veces se complementan.

Hay géneros que se caracterizan por instrumentos en especial, como el rock y las guitarras ¿Qué opinas acerca de los sintetizadores y su uso aumentado en el rock?

No he hecho esa observación porque no me entero mucho de lo que pasa en el rock, siempre fue una música muy reaccionaria, de muchas reglas, muy machista y heterosexual. No era algo de lo que yo disfrutara mucho. No tengo tanta formación de rock para saber al respecto, nunca me interesó saber qué instrumentos se pueden usar o no en el rock porque siempre usé los instrumentos a mi alcance y nunca ha cambiado.

¿Cómo invitarías a alguien que no te conoce a escucharte?

Lo más fácil es cantando un poco. Hace poco alguien que parecía estar ajeno a la música electrónica me preguntó cuál era el tipo de música que hacía y le canté haciendo la base con las manos.

¿Quién es Matías Aguayo como persona y músico?

Ambos están bastante cerca. Trato absolutamente no censurarme en la música, lo que me hace vulnerable porque entrego mucho de mi personalidad y me expongo mucho. El músico es alguien bien pasivo en cuanto a observar y escuchar cosas se trata, es muy trabajador. No siento estar creando música al componer, sino reinterpretando lo que escucho. Me gusta fijarme en los dialectos, en las voces, en los pájaros o lo que sea. Me interesan los lenguajes y acentos de las personas que conozco o que escucho en la calle, me gusta  interpretar eso como parte de un gran arreglo para alguien como una posible melodía.

 

Entrevista: @J_Ismael_ Canales
Texto: Daniela Miriel