Connect with us

Actualidad

Santiago Arau presenta libro y exposición homónimos: Patrimonio

Publicado

el

Patrimonio: tanto el libro como la exposición reúnen las imágenes que el fotógrafo mexicano Santiago Arau ha trabajado durante los últimos dos años.

Santiago Arau no solo es un fotógrafo documental muy reconocido, también es un amante empedernido de la Ciudad de México. Es por eso que, ahora, a sus 43 años, ha decidido conjugar ambos amores en un solo lugar… O en dos. Patrimonio es el título que le ha otorgado a su nuevo libro y a la exposición que mostrarán el trabajo de sus últimos dos años, realizado bajo un proceso profundo de reflexión y repetición.

Tanto la exposición como el libro recopilan cerca de 100 fotos divididas en 8 núcleos temáticos: Volcanes”, “Lagos”, “Prehispánico”, “Conquista”, “Independencia”, “Siglo XX”, “Siglo XXI” y “Memoria”, en los cuales pretende mostrar una ruta cronológica en su desarrollo como fotógrafo; desde su labor con la cámara análoga hasta el manejo de drones para sus imágenes monumentales.

Patrimonio emana de la búsqueda por no estancarse en el espacio digital, por lo que las fotografías de este ciclo creativo se realizaron durante una pausa en la que Santiago Arau buscó abstenerse de las redes sociales y la inmediatez para clarificar su percepción del espacio que lo rodea.

La intención de la exposición y el libro no solo es ”mostrar” lugares para apreciarlos sino también construir una concepción integral del Valle de México: en su espacialidad, en su evolución a través del tiempo y -por supuesto- en el impacto que tienen en el desarrollo de lo que somos como sociedad.

La idea es que la exposición y el libro tengan una estructura sencilla de entender para que la reflexión se genere en el interior de ambas muestras. La aparición de personas está muy cuidada y limitada porque buqué priorizar los momentos, los espacios y los edificios”.

Aunque acepta la influencia que tienen los muralistas mexicanos históricos en su obra, Santiago Arau se define como un creador contemporáneo que ha refinado su proceso de curaduría para elegir qué capturar y cómo capturarlo.

”Desde hace un par de años mi trabajo es muy concreto: soy muy específico y generalmente ya sé qué es lo que estoy buscando. Claro que si me cruzo con algo que pueda decir algo relevante lo tomo; pero desde que empecé a construir mi propia narrativa visual, mi propio guion, entendí que debo ser más responsable”.

La exposición Patrimonio estará abierta del 6 de octubre del año en curso hasta el 31 de marzo del 2024 en el Museo Nacional de Arquitectura del Palacio de Bellas Artes; mientras que el libro ya empezó su debido proceso de circulación.

Advertisement

Actualidad

Suiza gana Eurovisión 2024 en medio de polémica por la participación de Israel

Publicado

el

El cantante Nemo -representante de Suiza- se erigió con la corona de una de las ediciones más polémicas de Eurovisión.

Suiza logró el máximo honor en el altamente anticipado Festival de la Canción -también conocido como Eurovisión- un evento anual de renombre internacional del que han surgido nombres legendarios como ABBA, Celine Dion, Julio Iglesias o Raphael.

Tras un certamen muy competido, el talentoso artista conocido como Nemo se alzó como el campeón de la edición 68 de Eurovisión con su cautivadora interpretación de “The Code”, acumulando un impresionante total de 591 puntos otorgados, tanto por los jurados como por los televidentes.

Al ser proclamado vencedor de Eurovisión 2024, Nemo expresó:

“Es mi deseo que esta competencia siga promoviendo la paz y el respeto mutuo entre todos nosotros”.

Conflicto en Gaza tiene consecuencias en Eurovision

La ciudad sueca de Malmö fue testigo del vibrante Eurovisión 2024, donde Nemo, el primer ganador no binario en la historia del certamen, superó a Baby Lasagna de Croacia para asegurar el primer puesto en la competencia.

Por otro lado, la controversia en torno a la participación de Israel en Eurovisión 2024 se convirtió en un tema candente durante todo el festival, ya que los manifestantes expresaron su descontento por su presencia en el escenario, especialmente a raíz de los recientes acontecimientos relacionados con el conflicto en Gaza, lo que desembocó en abucheos y muestras de desprecio muy explícitas. A pesar de ello, los organizadores del evento se esforzaron por asegurar que la música y el concurso fueran los protagonistas indiscutibles de la noche, dejando de lado las disputas políticas.

Sin embargo, el drama no cesó con el representante de los Países Bajos, Joost Klein, quien fue descalificado del certamen debido a una investigación en curso por parte de la policía sueca. La Unión Europea de Radiodifusión (UER) explicó que el participante está siendo investigado tras recibir una queja de un miembro del equipo de producción, que alegó un incidente después de la actuación de Klein en la semifinal.

Después de Suiza, Croacia y Ucrania en el podio de Eurovisión 2024, se encontraban Francia, Israel, Irlanda, Italia, Armenia, Suecia y Portugal, completando así el top 10 de la edición número 68 del Festival de la Canción.

https://www.youtube.com/watch?v=mpMMEDHnwSI&t=1s
Continue Reading

Actualidad

La Resiliencia del Pueblo Palestino: Más Allá de los 200 Días

Publicado

el

Texto y fotografías por Maria Tielve

Una reflexión sobre los primeros 200 días desde el inicio del genocidio en Gaza.

Y si las palabras no alcanzan, y si los ayeres no fueron suficientes, y si no tenemos un mañana.


La vida se desarrolla en los cambios que somos capaces de afrontar. Personas que van y vienen, desplazando sus rostros en fotogramas borrosos que viven en lo mas profundo de nuestra memoria fracturada. Nos da miedo que un día nadie recuerde nuestra existencia, y lo que fuimos capaces de sentir. Somos parte de una época de vacío, en la que sucedemos bajo la premisa de la supervivencia, vivimos para pasar el tiempo y olvidamos amar esta vida.

¿Son escasos los ojos que reflejan el dolor y el amor, y no puedo evitar cuestionarme, ¿Qué nos tornó tan insensibles?

Jamás creí que viviríamos en tiempos donde, por primera vez en la historia de la humanidad, se transmitiría un genocidio en vivo. Donde el silencio se sentiría más que la sangre derramada del pueblo palestino.


Recuerdo el pasado siete de octubre del 2023. Lo recuerdo perfecto: en las calles de Jordania se percibía un aire victorioso. La gente regalaba Kanafeh acompañado de una sonrisa mientras que en los campos de refugiados palestinos celebraban la promesa del esperado regreso, ondeando su bandera por todo lo alto. Las redes sociales se llenaron de videos y fotos donde mostraban que finalmente Gaza había logrado lo imposible: por primera vez en 17 años desde el bloqueo impuesto por Israel y Egipto, el grupo militante de Hamas emprendió una ofensiva contra territorio israelí.

El ataque dejó un saldó de 695 israelíes asesinados, sumados a los otros 233 que fueron tomados como rehenes. Aún estando tan cerca de la situación, me resultó incomprensible que de un lado y otro se festejara tanta violencia, sobre todo porque -a partir de ese momento- solo quedaba esperar al contraataque de Israel.


Llevo más de tres años viviendo entre Jordania y Palestina, lo que me ha ayudado a entender que vivir en estado de ocupación alude también a lo más cotidiano, más allá de lo meramente social y político.

No solo es una tierra robada: también se nota en el hummus y el café árabe, que ahora son parte del menú de restaurantes israelíes como si fueran suyos. Un idioma que disfraza atrocidades a través de la palabra ‘Habibi’ (حبيبي) para dar una imagen amigable en la las tierras del 48, lo que hoy es conocido como Israel.

Esta es una historia que se esconde en los escombros de cientos de masacres, como la que ocurrió en la Villa de Tantura en 1948, a las orillas de Haifa.

Dicho suceso es referido popularmente como Nakba (النكبة), palabra árabe que se define como “catástrofe”. Aquello fue el inicio del despojo de más de 750 mil palestinos de sus tierras. En el proceso fueron asesinadas familias enteras, cientos de mujeres fueron ultrajadas de sus cuerpos y muchos niños quedaron condenados a la miseria, todo para dar entrada a nuevas poblaciones judías, bajo la premisa de que aquella tierra de olivos era un lugar olvidado


En West Bank los cielos son opacados por los grandes muros grises, donde solo algunos cometas logran volar más alto, apreciando la belleza del intenso dorado del Domo de la Roca. Hablando un idioma que no es árabe, ellos portan sus armas, y con doble nacionalidad se hacen acreedores de tierras a las que nunca van a pertenecer. Si eres foráneo, te sonreirán cuando cruces los puestos de control. Te tratarán con más derechos que cualquier palestino que viva en West Bank y Gaza, o que cualquier palestino que porte un Pasaporte israelí si le toco nacer en las tierras del 48.


Esta no es una guerra que comenzó hace siete meses entre Israel y Hamas, esta es una ocupación que lleva más de 76 años sucediendo y cuyo orígen es -de hecho- milenario. A diario la sangre palestina es derramada y olvidada. En mi tiempo viviendo en West Bank, me encontré con las paredes cubiertas de fotografías de mártires: rostros jóvenes que nunca cumplieron sus sueños ni volvieron a los brazos de sus familias.

Presencié el asesinato de un joven que iba a la boda de su hermana. Lo dejaron desangrarse hasta morir sin permitir que la ambulancia se acercara a auxiliar. El pueblo palestino protestaba lanzando rocas y prendiendo fuego a los neumáticos cerca de los puestos de control y del muro, mientras se llevaban a cabo huelgas que cerraban los comercios en el West Bank.

Fue en aquel momento en que comencé a comprender la fragilidad que envuelve la vida de un palestino. Ellos son asesinados a sangre fría y nada pasa, nada cambia. La historia sigue siendo la misma y es ahora cuando la narrativa tiene que cambiar, se tiene que decir la verdad de lo que esta sucediendo en Palestina. Los palestinos en Gaza no tienen tiempo de llorar a sus muertos, no tienen tiempo de enterrarlos; ellos, con su dolor, los graban a través de las pantallas de sus celulares para que el mundo entero pueda creer el genocidio que esta sucediendo.


En West Bank, los despojan de sus propiedades, derriban sus casas con el pretexto de que no tienen permisos para las construcciones, dejando a familias enteras en las calles. Llevan a la cárcel a activistas o a quienes protestan, y los dejan por años tras las rejas sin derecho a juicio alguno; y si tienen suerte, el juicio ocurre en hebreo y sin traducción al idioma árabe. ¿Como es que esto puede ser justo? ¿Cómo es que nos llamamos humanos cuando hemos permitido que esto suceda?

En Jordania, el 70 por ciento de la población son refugiados de Palestina. Ellos son el pueblo que no puede ver lo que yo he visto, que no pueden cruzar la frontera y que vive sosteniendo la promesa del regreso. Hay familias que aún conservan la llave del retorno y otras que sueñan con ir a rezar a la mezquita sagrada de Al-Aqsa, quienes desean ver los olivos crecer, saborear el mejor Kanafeh del mundo en la ciudad de Nablus y contemplar el atardecer frente al mar de Gaza.


Los bordes entre Israel y Jordania están aún más protegidos. Acceder a la embajada de Israel en Jordania es prácticamente imposible; está resguardada por militares de día y de noche. Así es como el gobierno actúa ante el dolor de un pueblo que no se ha marchitado, que ha sido cosechado en las nuevas generaciones. Ellos son esa fe inquebrantable que tanto admiro.


A más de 200 días del inicio de esta etapa del conflicto, y con un mundo que normaliza el genocidio, la voz de los estudiantes alrededor del mundo ha despertado un nuevo sentimiento de esperanza, basado en la justicia y la libertad, que no descansará hasta que el pueblo palestino sea liberado, hasta que el dolor del fuego se haya consumido.

Ronda en mi mente una frase que escucho muy seguido entre mis amigos palestinos: ”Espero ver a Palestina liberada en mi tiempo de vida”.

Continue Reading

Actualidad

WARP Presenta: Entrevista con C-Pher, la drag queen más importante de América Latina

Publicado

el

Texto: Fabiola Álvarez (@soyphaps) y Ernesto Cruz Yáñez (@joernie9607)
Fotografías: David Barajas (@daviddbarajas) y Daniela Méndez (@ladanisela)
Asistencia de fotografía: Fabián Mecate )@_mecate)
Coordinación de locación: Valac (@valac_dj_)
Locación: Motolinia 33

Al ganar el reality show La Más Draga en su edición de Las Más, la chilena C-Pher se erige como la drag queen más importante de América Latina, por lo que hoy recordamos la conversación que tuvimos hace un año sobre su historia y su percepción general del Drag Queen en México para nuestro especial por la celebración del Pride en 2023.

Originaria de Chile, C-Pher se dio a conocer mediante el show de La Más Draga, con lo que se convirtió en la primera contendiente internacional del concurso.

Con una visión del drag guiada por el cosplay, C-Pher tuvo que enfrentarse al reto de buscar oportunidades en México, país que -apunta- como el epicentro del Drag en el mundo.

En casi tres años de historia en nuestras tierras, C-Pher se ha consolidado como un artista total, emblema del Drag en todo el mundo; sin embargo, también ha conocido las vicisitudes que el drag enfrenta en México.

Esta es la visión de C-Pher:

¿Cómo definirías tu Drag? 

‘’Siempre he intentado que C-PHER sea una mezcla de dos mundos: el cosplay y el drag; y aunque muchas veces la gente piensa que son diferentes, en realidad tienen bastante en común. Yo empecé en el cosplay que sabemos deriva directamente de las caricaturas, las series, el anime, los cómics…  Y ahora trato de llevar esas mismas influencias a mis drag, con la libertad de que ya no debo seguir los parámetros de un personaje y así puedo crear los míos. Es como jugar a los Sims  y hacer tu avatar desde cero. Mi drag es muy camaleónico: no me centro ni me enfoco en un solo estilo, prefiero mutar en distintos corrientes. De lo contrario siento que me aburriría. 

Me dejo influenciar por mis propias emociones y con eso darme la oportunidad de ser la princesa, la villana, el superhéroe; ser muy rosa o muy oscura, muy fashion o muy camp. Me tomo cada look como un desafío. Creo que es la mejor manera de no tener límites y más bien disfruto las posibilidades infinitas’’. 

¿Recuerdas cuál fue el momento exacto en el que te diste cuenta que querías hacer drag? 

Como te comento: yo vengo del cosplay. Tenía 15 años cuando empecé y ahora tengo 31; pero siempre tuve muy claro que lo que yo quería era hacer Arte y vivir la fantasía de la caracterización. En la escuela o en los eventos con mis amigos aprovechaba cada oportunidad para disfrazarme, así que después el cosplay y eventualmente el drag se dieron muy naturales en mi. 

Yo vengo de una familia muy conservadora, de esas que pretenden que seas ingeniero, doctor, minero o alguna de esas cosas; pero yo me aferré a que quería hacer algo artístico y a los 18 años me fui de casa. En realidad no fue un episodio tan traumático como es para muchos porque en realidad siempre me he llevado maravilloso con ellos; sin embargo sabía que para cumplir mis sueños necesitaba independizarme. 

Tenía que vivir mi vida como yo la quería y no como otros querían. Si me querían apoyar, estaba increíble; y si no, también. Me mudé a la capital de Chile y empecé a vivir del cosplay, luego apareció el drag en mi vida y bueno, aquí estamos. 

A pesar de esa condición camaleónica que mencionas: ¿cuál dirías que es la característica esencial de C-PHER que prevalece entre todos esos cambios y mutaciones de tu personaje? 

‘’Creo que ese rasgo de identidad que se ve en todas mis facetas sería algo técnico: el maquillaje. En ese rubro mi propuesta no es tan gráfica ni escandalosa como otro tipo de maquillajes drag. La mayoría del tiempo mi maquillaje siempre va a estar conformado por labios grandes, mucho rubor y cejas muy rectas, porque yo uso mis  propias cejas’’.

En estos momentos de la escena Drag en México y con toda la exposición que han tenido durante los últimos años, ¿consideras que ha cambiado la manera que interaccionan ustedes entre sí? 

‘’Creo que existen dos actitudes muy reconocibles: una sobre el escenario, en la que puedes hacer de diva y es muy entretenido como parte del show; pero que al bajarte ya no funciona porque por mucho poder que te brinde el maquillaje o la peluca o tu vestuario, la soberbia nunca es bien recibida. Yo por eso desde el principio decidí que jamás olvidaría de dónde vengo y que, en consecuencia, siempre sería muy abierta con cualquier persona que se acerque de manera respetuosa; y en este momento abundan de los dos tipos de comportamientos entre las personas que nos dedicamos a esto’’.

Sabemos que al final el drag es una actividad multidisciplinaria. ¿Qué otro tipo de artistas has visto que se acerquen a este mundo que tal vez antes no tenían presencia? 

‘’Uff, es que la diversidad de personas que hacen Drag en México actualmente es enorme, ¿sabes? Están quienes son muy enfocados en el vestuario por su formación en moda, quien manipula pelucas por su pasado como estilista, quien hace zapatos, carpintería, Artes Plásticas… Y al final todo esto termina por influenciar actividades específicas del drag. Porque puede ser que tus otros campos de expertis te hagan abordar de una mejor manera el maquillaje, la armonía del color en tus looks, tus poses, tu performance dramático y hasta la manera de entender la música como parte de tu show. Por eso es tan increíble el Drag. 

Y eso también eleva el nivel de todas porque nos obliga a aprender y mejorar nuestra propuesta’’.

Se habla mucho del enorme crecimiento mediático y comercial del draga en México pero, para ustedes que lo viven y son el sostén de este movimiento: ¿cuál consideras que es la realidad laboral para las personas que hacen drag aquí? 

‘’Como alguien que afortunadamente ha podido trabajar mucho de esto y de diferentes maneras, puedo decir que existe una dualidad muy obvia: 

Por una lado, creo que México es el epicentro del drag en el mundo. Más que Europa, Asia, América Latina y que el mismo Estados Unidos. El nivel de lo que se propone y ejecuta aquí no existe en otro lado. 

Yo por ejemplo: me mudé de Chile para acá porque allá los espacios eran contados con los dedos de una mano y su exposición era básicamente nula.  Al llegar aquí vi oportunidades en la vida nocturna, con marcas para hacer publicidad, en activaciones en eventos o centros comerciales… Las opciones son muchas, pues; y eso no se ve en todos lados. El problema son los sueldos, la formalidad para pagarlos, la ausencia total de seguridad social… Básicamente no está profesionalizado, al menos en lo legal y lo administrativo. 

Tú puedes romperte una pierna y antes de preguntar si necesitas algo o antes de brindarte atención de algún tipo, primero te preguntarán si te puedes reponer rápido para presentarte mañana. 

Piensan que la exposición o unos cuantos pesos son suficientes para vivir dignamente. 

Aunque también es necesaria la autocrítica: porque así como la gente que nos emplea carece de profesionalismo, a nosotros también: de asumirlo como un trabajo que requiere tiempo y disciplina como cualquier otro, y a veces esa posición de diva que te comentaba impide que nos comportemos como debemos y eso de alguna manera incita que los centros nocturnos, las marcas y cualquiera que nos contrate le reste importancia y por ende, que se entienda como algo informal’’. 

Como una drag queen que ha logrado muchas cosas y que ha tenido acceso a tantas grandes oportunidades, ¿consideras que ha cambiado tu percepción del éxito y de lo que buscas para CYPHER? 

“Creo que para mi el éxito es poder hacer lo que me apasiona y vivir de eso; pero va de la mano con lo que te decía: es consecuencia de ser responsable y congruente con lo que quiero que se perciba de mi.

Por ejemplo: yo no tomo y aunque no prohibo que las dragas de mi casa lo hagan, insisto con que primero cumplan con el compromiso laboral que tenemos y después hagan lo que quieran. Una es drag queen arriba y abajo del escenario y es algo que se debe reflejar: el respeto por tu profesión, que también abarca el respeto por todos los que hacen posible que tus presentaciones se vean bien. 

El éxito es que tu equipo y las otras drags te respeten porque tú también respetas lo que hacen: saludar, decir gracias, buenas noches… Todo eso eso es básico, o debería serlo al manos. 

Y es algo que la gente pierde cuando su único símbolo de éxito es la popularidad, porque sientes que si alguien no tiene esa misma relevancia mediática, entonces no merece tu saludo o tus agradecimientos. 

Todo es un círculo, una consecuencia: que la gente confíe en mi trabajo por lo que hago en el escenario y por mi comportamiento debajo de él es mi manera de medir que soy exitosa. Y eso a su vez permite que yo sea sólida con mis convicciones, porque así como no olvido de dónde vengo, tampoco olvido lo que soy ahora y todo lo que costó y lo que implica. 

Esa seguridad es éxito pero también una responsabilidad: porque me interesa que las siguientes generaciones digan ‘hey, si ella puede, yo también’. Y que sepan que el presupuesto es importante pero no lo define todo. Que un buen drag se puede hacer con la tela más fina y la más barata también. 

Cuando entiendes que tu trabajo ya no solo es para ti sino para todo el movimiento, también es otra clase de éxito y además te da paz: porque dejas de competir y dejas de mirar siempre a las otras para enfocarte en ti. 

Mi tiempo es para mi drag y para las personas que amo. Tener la libertad de manejarlo así es éxito también”. 

Partiendo de eso que mencionas sobre los riesgos que atrae el ego: ¿cuál es tu postura respecto al papel que ocupan las redes sociales en el drag? 

“Creo que no hay manera de restarles importancia porque al final funcionan básicamente como tu portafolio, como tu contacto de trabajo y básicamente como el puente para volver público tu trabajo. 

De nada sirve tener el mejor concepto, la mejor ejecución o el mayor presupuesto si se queda encerrado en las cuatro paredes de tu casa. 

También creo que como canales de comunicación afectiva son muy importantes: da la posibilidad de interaccionar de manera directa con el público y si no puedes responder a todos, una historia o un Tik Tok para desear un buen día puede tener impacto a niveles que ni imaginas. 

Somos inspiración y paz para mucha gente y eso no sería posible sin las redes sociales”.

Para nuestra última pregunta: hace no mucho tiempo se volvió viral el video de una niña del Estado de México que quiso una fiesta con temática de La Más Draga y su mamá y su papá se la cumplieron. Al partir de este ejemplo me pongo a pensar en lo siguiente: ¿qué tanto influye en la aceptación del público casual -ese que no consume drag de manera continua- la existencia de estos reality shows o concurso donde ustedes alcanzan mucha exposición? 

“Creo que definitivamente influye para bien, nos normaliza como parte de la vida pública. Ya no nos perciben con morbo o extrañeza; al contrario: te ven así en la calle y se te acercan para decirte algo lindo sobre tu look. Y eventualmente llegan fans de sectores que ni imaginas. El otro día -por ejemplo- a la salida de un evento en un antro una señora de 70 años fue y me dijo que le daba mucho gusto conocerme porque me había visto en el programa y admira todo lo que hago; o cuando hago convivencias en hoteles y llegan niños y sus papás no se extrañan de que admiren a una drag. 

También tiene qué ver con que está de moda y hoy en día no sabemos cuánto durará; pero al menos ya dejó un precedente en el que nuestra profesión será vista como cualquier otra expresión artística. Ese es el impacto cultural más grande al que podríamos aspirar y es maravilloso”. 

Continue Reading

Portada

Advertisement

Cortes Selectos

Copyright © 2023-2024 WARP Todos los derechos reservados WARP │ México. Para publicidad, acciones editoriales, producción, desarrollo y gestión de contenidos especiales: contacto@warp.com.mx Ir a Aviso de privacidad El uso y / o registro en cualquier parte de este sitio constituye la aceptación de nuestro Acuerdo de usuario y la Política de privacidad y Declaración de cookies. Sus derechos de privacidad basados en Ciudad de México. El material de este sitio no puede ser reproducido, distribuido, transmitido, almacenado en caché o utilizado de otra manera, sin acreditar la fuente.nea. Opciones de anuncios.