Huge Misunderstanding, México: Presunto Culpable

// Por: Staff

Lun 7 Marzo, 2011

 

Para nadie en el mundo es un secreto el momento tan delicado que vive México a nivel social y político. La oleada de violencia corresponde a un momento histórico donde el estado parece estar perdiendo la batalla en contra de la delincuencia organizada y la confianza en el poder judicial, legislativo y federal se ha perdido como tantas vidas terminadas se puedan contabilizar en los últimos meses.

Lugares comunes se visitan todos los días en los noticiarios internacionales al referirse a mi país. El narco, la corrupción y las decisiones poco acertadas de una lucha que parece interminable son los tópicos regulares con los que se le conoce a México internacionalmente. La alternancia en el gobierno es un tema no terminado aún y situaciones ridículas nos acompañan todos los días a los que habitamos en este lugar. Lo que solía ser seguro ya no es seguro. Lo que parecía peligroso es más peligroso y culpar al sistema se ve a menudo como la única salida.

Lo que no nos damos cuenta a simple vista es que algo más está pasando. Un cambio gestado en el núcleo social de la clase trabajadora se origina como la única vía para salir adelante… para sobrevivir. Si bien no podemos negar nuestra oscura realidad actual, tampoco podemos evitar decir que no todas son historias negativas. “Presunto Culpable” es un documental mexicano (buscar el artículo de Mario Székely en WARP magazine 34) que retrata las deficiencias en la impartición de justicia de este país cuando un inocente (Antonio Zuñiga) es acusado de homicidio en primer grado nomás porque a alguien se hizo fácil culparlo. Sentenciado a 20 años de prisión y con casi tres años encerrado, Toño encuentra la libertad cuando un par de abogados dispuestos a todo deciden documentar su caso en video y exponerlo a los más altos niveles del poder judicial. Dicho documento, tiempo adelante, se convierte en una película que hoy por hoy es la pieza cinematográfica más crítica de por qué estamos como estamos.

Desgraciadamente el caso de Toño no es el único; es la media en las cárceles mexicanas que abundan en inocentes y que extrañan a verdaderos culpables de las atrocidades que vivimos desde hace mucho tiempo de manera coloquial.

Afortunadamente la disposición detrás de los que lo hicieron libre también es la media de los que creémos que este país puede cambiar y que esta actualidad es más bien una purga de todo lo que como sociedad hicimos mal en el pasado. La vieja escuela, los malos gobiernos, los pactos abajo de la mesa, la poca educación y la mala repartición de la riqueza nos tienen justo donde estamos, aunque no por mucho tiempo. Cuando después de haber sido estrenado el documental de Toño a nivel nacional se intentó sacar de cartelera por un amparo judicial de un quejoso que aparece en la película por la utilización de su imagen, las redes sociales estallaron como pocas veces y reclamaron la gravedad del asunto que parecía una clara violación a la libertad de expresión que tanto trabajo nos costó tener en este lugar. Es en este punto tan desnudo y evidente que todos los partidos políticos se unieron a la inconformidad así como el gobierno federal y varios gobiernos estatales. Sobra decir que una situación así no pasa muy a menudo por acá…

Sin embargo, este y otros ejemplos recientes como el de la famosa periodista Carmen Aristégui que fue restituida en su programa de radio nacional después de un casi veto presidencial que nunca se aceptó por supuesto, los que me hacen pensar que la cosa no puede seguir así de mal por mucho tiempo más. Muchos me tacharan de iluso y poco experto en el tema pero el haber nacido aquí me da todo el derecho a expresar lo que realmente pienso de mi lugar. Que es una tierra bondadosa llena de cientos de historias positivas, de éxitos que no salen en las noticias y cuna de una nueva generación de mexicanos que estamos dispuestos a actuar. Si al gobierno le hacen falta estrategias “más creativas”, como le dijo el presidente Calderón a su homónimo Obama en su reciente vista en Washington, habemos muchos que podemos cooperar, y conste que no digo que tengamos la verdad absoluta pero sí mucha voluntad de cambiar y de dignificar a ese México que tanto se parece a Toño Zuñiga en su actual realidad.

No importa lo que digan en Estados Unidos o lo que opine la Unión Europea que casi siempre hablan solo de lo malo que nos aqueja. Importa también lo que decimos los que vivimos aquí y que trabajamos todos los días esperando un mejor futuro que estamos seguros va a llegar. La historia nos detalla procesos tan complejos como el de Egipto y Libia que recién acabaron por estallar. Los mayas auguraron un cambio y el final de una era. Dicen los que saben que cuando algo bueno se aproxima, más difícil se pone todo y eso quiero pensar.