Ganadora de Volaris y WARP reseña Lollapalooza 2013

// Por: Staff

Lun 12 agosto, 2013

Lilián Anaya fue la afortunada que, gracias a Volaris, disfrutó de la edición 2013 de Lollapalooza con todos los gastos pagados. Como parte de esta oportunidad, Lilián reseñó aquello que vivió durante tres días de música, para WARP. Esta fue su experiencia…

Día 1, viernes 2 de agosto

El pronóstico del clima auguraba un día lluvioso, pero eso no impidió que los asistentes llegaran temprano al Grant Park para comenzar con el fin de semana más esperado en la ciudad de Chicago. Ese día, para familiarizarme con el lugar, pasé un par de horas caminando por el parque, averiguando donde se encontraba cada escenario y recorriendo los stands de comida y mercancía oficial. Después de una fuerte llovizna que duró cinco minutos y solo sirvió para enlodar el suelo del parque, era hora de acercarme a uno de los escenarios principales y ver la presentación de Band of Horses. Comenzaron con ‘The General Specific’ y desde ese momento captaron la atención de todo el público. Su presentación fue muy enérgica y la audiencia se mostró muy emocionada de inicio a fin, sobre todo cuando interpretaron sus canciones más famosas, como ‘No One’s Gonna Love You’ y ‘The Funeral’. Cuando terminaron de tocar atravesé todo el parque para llegar al escenario principal justo a tiempo para ver a New Order. Noté inmediatamente que en el público de este escenario había fans más veteranos, muchos de ellos vistiendo playeras de Joy División y platicando sobre las primeras veces que vieron a la banda hace más de 20 años. Los fans más jóvenes, por su parte, también se veían emocionados, ya que probablemente era la primera vez que verían a la banda en vivo. Durante su set proyectaron varios videos que ilustraban las canciones que iban tocando. Interpretaron una decena de sus éxitos y cerraron su presentación con tres cortes de Joy Division, incluyendo la famosa canción ‘Love Will Tear Us Apart’, durante la cual se podía observar en la pantalla la leyenda: “Forever Joy Division”. Acabando su presentación, la mayoría del público se dirigía hacia el lado opuesto del parque para ver a Nine Inch Nails pero yo decidí quedarme a ver a The Killers. El público ahora estaba conformado en su mayoría por jóvenes, quienes esperaban ansiosos que diera inicio el show. Comenzaron con uno de sus más grandes éxitos, Mr. Brightside y desde ese momento hasta el final de la presentación, la audiencia no dejó de bailar y corear cada una de las canciones. La presentación siempre estuvo acompañada de luces estrambóticas y en ocasiones hasta de fuegos artificiales. Todo esto, aunado con la gran presencia escénica del vocalista, Brandon Flowers, resultó en una presentación inolvidable. Esta banda tiene la singularidad de tocar una canción especial dependiendo del lugar donde se presenten y en esta ocasión hicieron un cover a ‘My Kind Of Town’, de Frank Sinatra, pieza que hace referencia a la ciudad de Chicago. Hubo mucha interacción con el público y esto, combinado con un setlist que agradaría tanto al más grande fan como al oyente casual, fue la fórmula perfecta para cerrar exitosamente el primer día de este festival.

Día 2, sábado 3 de agosto

El segundo día del festival era el más esperado por mí. Se trataba del día de mi cumpleaños y lo celebraría viendo por primera vez a una de mis bandas favoritas: Mumford & Sons. Habiendo dicho esto, era obvio que sacrificaría algunas bandas para poder estar en el escenario principal desde temprano y tomar mi lugar en la primera fila. Llegué alrededor de las dos de la tarde para empezar el día con el músico inglés Ben Howard. Era la primera vez que lo escuchaba y debo decir que se convirtió en uno de los mejores actos que presencié en el festival. Con tan solo un disco bajo la manga, el cantautor ya cuenta con un par de sencillos muy conocidos, los cuales fueron coreados por el público asistente. Local Natives fueron los siguientes en tocar en ese escenario y para cuando empezó su presentación podía ver que la gente comenzaba a acercarse cada vez más al escenario. Durante la hora que duró su set, la banda interpretó éxitos de sus álbumes “Gorilla Manor” y el recientemente estrenado “Hummingbird”. The National fueron los encargados de continuar con la fiesta musical en ese lado del parque. Se mostraron emocionados de tocar antes que Mumford & Sons e incluso les dedicaron una canción: ‘England’. El vocalista Matt Berninger se mostró muy serio al inicio de su presentación pero conforme pasaba el tiempo comenzó a relajarse en el escenario y hasta bajó a cantar ‘Terrible Love’ con los fans que se encontraban en las primeras filas, causando gritos de emoción y elogios para la banda. Sin duda fue una gran presentación y nos dejó a todos satisfechos y deseando que su set durara al menos un poco más. Pero era hora de la presentación de la noche, Mumford & Sons. Apenas empezaba a atardecer cuando la banda salió y se escuchó un grito estremecedor por parte de las miles de personas que esperábamos ansiosas que empezaran. Comenzaron con la canción que le da nombre a su última producción, ‘Babel’. Desde ese momento comenzaron los empujones y gritos ensordecedores por parte de todos los fans. Siguieron canciones como ‘Little Lion Man’, ‘Winter Winds’, ‘I Will Wait’, entre otras. Cerraron la primera parte de su show con la poderosa ‘Dust Bowl Dance’ para salir del escenario por unos momentos y después regresar al ritmo de aplausos y ovaciones. El vocalista Marcus Mumford aprovechó para recordarnos que el bajista de la banda, Ted Dwane, estaba vivo, ya que recientemente fue sometido a una operación, hecho que celebramos vitoreando su nombre varias veces. Continuaron con ‘Lover’s Eyes’ y un cover acústico a una canción de Bruce Springsteen, ‘I’m On Fire’. Para dar fin a su presentación eligieron una de sus canciones más famosas y queridas, ‘The Cave’. Al término de la presentación estaba segura que nada podría superar este momento, todo había sido perfecto.

Día 3, domingo 4 de agosto

El final de esta experiencia se acercaba, así que decidí aprovechar al máximo las últimas horas. Comencé el día viendo al joven músico inglés Jake Bugg. A pesar de que el público presente no era muy numeroso, los aplausos y gritos no se hicieron esperar. Estrenó tres canciones de su nuevo disco y tocó sencillos de su disco homónimo. Fue una presentación corta y a pesar de la timidez del músico, el talento que posee fue suficiente para convertirse en uno de mis momentos favoritos de todo el festival. Después era turno de ver a Two Door Cinema Club en un escenario donde se habían reunido ya miles de personas; fue difícil la terea pero logré acercarme a las primeras filas. Su presentación fue muy intensa, las personas luchaban para acercarse al escenario e incluso se trepaban a sus amigos o desconocidos para hacer crowdsurfing. Hubo momentos en que era peligroso estar tan adelante, pero después de años de experiencia en festivales era fácil esquivar patadas y golpes por parte de la gente surfeando. Terminaron su presentación con la grandiosa canción ‘What You Know’. Después de ellos seguía una de las bandas más esperadas por el público, Vampire Weekend. Si la gente se había mostrado feliz y emocionada durante todo el día, cuando la banda salió al escenario estos sentimientos se multiplicaron. Canción tras canción, todos los asistentes corearon y bailaron sin parar. Interpretaron muchos de sus éxitos, como ‘A-Punk’, ‘Horchata’ y ‘Oxford Comma’, además de que presentaron varias canciones de su última producción “Modern Vampires Of The City”. Es claro que Vampire Weekend pronto liderará muchos festivales internacionales y además estarán a la altura para hacerlo. Después de la presentación, muchos asistentes decidieron dar una última vuelta por el parque para refrescarse e ingerir alimentos. Podía ver que mucha gente se dirigía al escenario principal para presenciar un acto legendario: The Cure. La primera mitad de su presentación incluyó éxitos como ‘Lullaby’, ‘Lovesong ‘y ‘Just Like Heaven’. Phoenix había comenzado a tocar del otro lado del parque y me dirigí a ver su presentación, no sin antes comprar el famoso helado Rainbow Cone para refrescarme en esa noche calurosa. En ese escenario me encontré con familias disfrutando del show, unas jóvenes bailarinas que interpretaban muy a su manera los éxitos de la banda e incluso una pareja de adultos mayores quienes parecían muy felices de estar en ese lugar. Se sentía en el aire que esta aventura estaba a punto de terminar y todos aprovechamos los últimos minutos de ese fin de semana que perdurará en nuestra memoria por siempre.

Mumford & Sons

Mumford & Sons