Entrevista con Los Cojolites

// Por: César Morales

Vie 30 agosto, 2013

Foto: Franccel Hernández para WARP

Los Cojolites es un grupo de son jarocho que surgió hace 18 años como parte de un proyecto cultural en el sur de Veracruz. El grupo inició con la intención de recuperar las expresiones culturales de los pueblos de dicha zona. Los primeros tres años estuvieron trabajando en el pueblo de Cosoleacaque con el apoyo del ayuntamiento y durante su formación Los Cojolites conformaban un taller de enseñanza, donde asistía una cantidad impresionante de niños y jóvenes; con el paso del tiempo se fue forjando como uno de los grupos mexicanos que rescata toda esa música prehispánica. Con mucho gusto, WARP platicó con ellos previo a su concierto en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris el próximo sábado, 31 de agosto.

¿Podrían decirnos de dónde surge el nombre? ¿Cuál es la historia de Los Cojolites?

Ricardo: El nombre se lo pusieron unas señoras al taller, en referencia a que Cosoleacaque en náhuatl significa “en el cerro de los cojolites” y los cojolites fueron las aves sagradas de los antiguos nahuas del sur de Veracruz, ya que lo consideraban un Dios que era venerado como el Dios del amanecer por su canto y por tener un medio círculo en su garganta. De ahí tomamos el nombre que la gente nos puso, simplemente éramos el taller de Los Cojolites. A los cuatro años llegó Noe González, requintista de una familia de grandes músicos, quien se integró como maestro del taller. Durante este tiempo nos fuimos acoplando hasta formar un grupo sin que fuera nuestra precesión, simplemente hacíamos la música de nuestro pueblo que es el fandango y eso era lo único que tratábamos de hacer. Durante todos esos esos años se fue creando una propuesta musical con un estilo propio y así empezamos a tocar en los escenarios del son jarocho y, más adelante, de otros lugares, hasta que un día nos descubrieron los encargados de Argos Música. Más adelante, la maestra Vega y Epigmenio Ibarra decidieron grabar el primer disco de Los Cojolites que lleva por nombre “El Conejo”, disco que se hizo famoso por ser parte de la banda sonora de la película “Frida” que ganó el Oscar por su música. Nos sentimos muy felices de que esto nos permitiera abrirnos un camino en el mundo de la música y en ese momento fue que iniciamos nuestra carrera formal.

¿Cuál es el estilo musical que ustedes manejan?

R: Nosotros nunca nos propusimos tocar de una manera. En el mundo del son jarocho hay muchas sub regiones, en la mitad de Veracruz, la parte del sur. El son jarocho tiene muchas formas de tocarse según corresponda a los orígenes de un pueblo indígena, mestizo, africano o de las costas, nosotros somos más de los pueblos de la costa, cercanos al Río Coatzacoalcos. Aquí hay un estilo un tanto standard de tocar el son jarocho, como el que se toca en Minatitlán. Cuando empezamos a trabajar nuestra música decidimos no parecernos a nadie, por que ese es el chiste de los grupos de son jarocho, que pueda identificarse de un grado colectivo de grupo y decir: aquí toca fulanito, sutanito y aquí están Los Cojolites. Poco a poco fuimos desarrollando este estilo, que esta basado en la fuerza rítmica y una potencia muy contemporánea de lo que es el son jarocho.

¿Cuales son el orígenes del son jarocho?

Benito Cortez: El son jarocho nace del sincretismo cultural, por la mezcla de tres culturas que se fusionaron prácticamente en el sur de Veracruz: la española, que vino a colonizar estas tierras y que, a su vez, trajo consigo negros esclavos y dio pie al sincretismo cultural, de tal manera que nació que es conocido como la “cultura jarocha”, en la cual todas sus manifestaciones aún tienen vida, como la gastronomía, la forma de cuidar la salud, la música, la poesía, en fin, un cúmulo de conocimientos que al día de hoy siguen existiendo.

¿Qué instrumentos conforman el son jarocho?

BC: Prácticamente lo que llamamos la familia de la jarana, que son instrumentos muy parecidos a la guitarra barroca, un instrumento de origen español que aquí tomó otro cause. Dentro de las jaranas están los instrumentos de acompañamiento, que son la jarana de rasgueo, en este caso jarana primera, segunda, tercera; depende del tamaño de cada instrumento y también están las jaranas de contra punto, en este caso hay un instrumento que se llama el requinto jarocho o guitarra de son que es la que hace la melodía de los sones que se están interpretando. Aquí, en el sur de Veracruz, hay un instrumento que lo conocemos como la vozarrona o la leona, que es un bajo jarocho, un guitarrón grande perforado y que se toca con una espiga hecha de cuerno de toro.

¿Cómo surge la música de Los Cojolites?

BC: Nuestra música nace primero de la raíz, porque la mayoría de los que conformamos el grupo venimos de familia que ha gustado de esta tradición, de esta música que ha prevalecido a través del tiempo. De ahí hay que reconocer que el son jarocho nace de un contexto colectivo, donde se conjugan pensamientos y emociones para poder generar esa música, en este caso pues estamos viviendo una nueva era con nuevas emociones, nuevos conocimientos y nuevas propuestas que de alguna manera eso nos ha correspondido hacer en estos tiempos en donde nosotros pensamos que el son jarocho no es un género que pueda estar lejos de los medios de comunicación, sino al contrario, tiene mucho que ofrecer y que puede estar a la altura de los géneros que comúnmente se escuchan en la radio como el rock o el pop, en fin.

¿Las nueve personas que integran el grupo son las mismas que han permanecido durante los 18 años de trayectoria?

R: No, durante todo ese tiempo ha existido una dinámica de cambio, algunos compañeros que iniciaron el proyecto con nosotros por diferentes circunstancias tuvieron que irse, y bueno hemos encontrado en otros compañeros la misma intención de hacer nuestra música y nuestro trabajo, de los que iniciamos el proyecto solamente quedamos cuatro personas.

Su música ha roto fronteras, ¿cómo se sienten al respecto?

R: Nos sentimos muy contentos, en primera por que implica que el trabajo que hemos venido haciendo en este tiempo ha rendido sus frutos y eso nos estimula a seguir trabajando, a seguir creyendo en lo que hacemos o, más bien, a estar seguros de lo que estamos haciendo y eso garantiza la permanencia de nuestras actividades. Pero por otro lado es el trabajo de mucha gente que ha hecho que nuestro son jarocho permanezca, todo esto se ve reflejado ya que el son está potencialmente vivo. Aquí ya contamos con fandangos cotidianos, con muchos jóvenes que van a marcar la diferencia, que van a asegurar que el son jarocho siga existiendo y el hecho de que nuestra música esté en ese tipo de premios por ejemplo es muy satisfactorio, nosotros creemos que este es un género que puede competir de una manera más imparcial con otros géneros a nivel de música universal.

¿Qué sentimientos prevalecen cuando les dan este tipo de noticias, por ejemplo, el estar nominados o mejor aún haber ganado un Oscar?

En primer lugar, la alegría de saber que el trabajo que hemos realizado no ha sido en vano, esto te estimula a seguir trabajando. Ahora esperamos estrenar el cuarto disco de Los Cojolites, que es una compilación de sones antiguos, como ese homenaje para toda la gente, en especial a todos los viejos que hicieron posible que nosotros los jóvenes podamos seguir disfrutando y podamos seguir expresándonos a través de la música tradicional del son jarocho.

Acabas de mencionar una cuarta producción. ¿Cuál es el proceso a la hora de grabar sus discos?

Nosotros, afortunadamente, contamos con la producción y calidad humana de Greg Landau, quien ha sido un excelente ingeniero de sonido y un gran productor. Trabajar con él es muy satisfactorio, pues el trae todas las herramientas para que el proceso que se vaya gestando en el estudio sea cómodo y tranquilo. Si Dios quiere en septiembre u octubre sale este cuarto disco y esperamos que la gente esté atenta para poder adquirirlo.

¿Ya tiene nombre este cuarto disco?

Tentativamente se llama “Zapateando”, pero la idea es hacer ese homenaje a toda la gente grande que ha hecho posible que el son jarocho exista en estos tiempos.

¿Qué diferencia tiene este nuevo disco con sus producciones pasadas?

Este disco contempla sones antiguos, sones que se han tocado en mucho tiempo en los fandangos pero obviamente al estilo que tenemos Los Cojolites. Esa es la diferencia, los otros tres hemos hecho propuestas en composiciones y de alguna manera arreglos a los sones que también se han tocado en el fandango, pero este nuevo es muy natural, exclusivamente para la gente que gusta de escuchar son jarocho y que puede o quiere aprender a zapatear. Este disco los va a extrapolar a ese sentimiento, a ese ambiente para poder aprender o para poder sentirse dentro de un fandango.

Se van a presentar este fin de semana en la Ciudad De México…

Sí, estaremos este 31 de agosto en el Teatro De La Ciudad, por lo que invitamos al público para que nos acompañen en esta velada jarocha que prometemos será inolvidable.

¿Qué sorpresas nos tienen?

Vamos a tocar el material del tercer disco y aparte algunos sones para empezar a llenarlos de sorpresa. Vamos a tocar algunas composiciones del cuarto disco y seguramente haremos un ambiente festivo, totalmente jarocho, y esperamos que la gente se lleve un buen recuerdo de Los Cojolites.

LOS_COJOLITES_E_CARD2_01c1a620