Palabras desde NYC

// Por: Staff

Mar 13 julio, 2010

Reflexiones alrededor del LAMC…

Una vez más en NYC. En la ciudad que lleva ardiendo varios días en calor extremo y que nos deja claro que siempre es extrema sin importar la época del año, la calle en la que caminemos, el concierto al que vayamos ni el taxi o metro o autobús al que nos subamos. Claxons, sirenas, gritos, gente, más gente y en estos días del año, insisto, mucho calor. Afortunadamente existen varias soluciones al respecto; usar poca ropa o distraerse con buenos eventos. Y es ahí donde se explica perfectamente por qué WARP lleva ya dos años eligiendo el New York que se derrite en vez del México que se inunda.

Nuestro motivo principal para estar aquí es la Latin Alternative Music Conference, aunque a veces nos escapamos también a ver a bandas como Minus The Bear en el mismo Manhattan o a Bon Jovi en New Jersey (aunque usted no lo crea y solo por sufrir un poco)… aunque esas son otras historias.

Pero concentrémonos y hablemos del LAMC, que desde hace ya un buen tiempo se lleva a cabo en NYC con el único objetivo de crear un verdadero network entre músicos, promotores, disqueras, management y medios latinos en Estados Unidos y en mercados donde haya interés por la música producida por latinoamericanos o descendientes de latinos. El evento anual es organizado por Tomas Cookman, dueño de Nacional Records, el más importante sello musical “alterlatino” que edita los discos más importantes de la música latinoamericana para el mercado joven y alternativo de USA. Lo último de Los Amigos Invisibles, Aterciopelados, Nortec, Los Fabulosos Cadillacs, Hello Seahorse!, Plastilina Mosh, Kinky, Instituto Mexicano del Sonido (me gusta más el nombre en español) y muchos muchos más, aparece en este país bajo el sello de Tomas, quien también es empresario, promotor y manager de grupos tan importantes como los mismos Cadillacs y Manú Chao.

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Es así que la “EL EI EM CI” no está hecha por ningún improvisado en la industria del entretenimiento en este país y quedará por siempre entendido como uno más de los esfuerzos de Cookman por llevar más allá el camino que han trazado él y unos cuantos más dentro de un mercado tan complicado como el “gringo”. Un mercado que ya tiene sus géneros, sus políticas, sus medios y sus artistas. Un lugar al que parece no importarle la música en español aunque buena parte de su público sea de origen latino. Aquí hay que entrar en inglés si se quiere entrar bien porque se puede “entrar a medias” con la base de inmigrantes que sí quieren escuchar música directa de su tierra sin ningún tipo de filtro, pero ese no es el mercado que más consume ni el que predomina claro está.

Y es que si bien está el público que vino a Central Park a escuchar a La Maldita Vecindad el pasado sábado (en el Summer Stage, cortesía del LAMC) y del que hay que reconocer que en su mayoría se conformaba de trabajadores ilegales que no nacieron aquí, también está el de los hijos de trabajadores ilegales que llegaron hace mucho tiempo, lograron su residencia y han cambiado la historia de sus familias con hijos estudiando una carrera en la Universidad o ya con un trabajo estable como autènticos ciudadanos americanos. Ellos, los de segunda o tecera generación ya no son mexicanos, ni latinos. Son americanos con raíces mexicanas o peruanas o chilenas que crecieron como cualquier niño de aquí pero que buscan tener una conexión en algún punto de su vida con su origen… aunque prefieren que sea en inglés claro está, ya que el español apenas y lo practican en casa y / o además no les gusta o no lo sienten cómodo para expresarse.

Justo ahí, en esa búsqueda del origen es donde viene el reto futuro para el LAMC, para nuevos artistas y para medios emergentes que decidan atacar este segmento que sencillamente no existía años atrás y que hoy nace y se erige con claridad en una nación envuelta ya por la decisión y el peso latino. El reto vendrá en saber dejar las etiquetas que nos hemos auto colocado con los sonidos, actitudes y clichés propios de cómo debe sonar un proyecto y una banda latina, para darle paso a lo que realmente está ocurriendo en Centro y Sudamérica de la misma manera en que España (campeón absoluto del mundo por el momento) ha logrado repuntar en la música alternativa en los últimos años con grupos que cantan en inglés y un poquito de español pero que por su sonido realmente se están colando en los gustos de Estados Unidos y del mundo entero. El Guincho es un ejemplo, al igual que The Pinker Tones, Los Punsetes (todos ellos presentes en LAMC 2010 también) y hasta Delorean que acaba de ser portada de la prestigiada revista Filter por acá.

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Isa GT

Malena

No es casualidad que el LAMC haya tenido tan presente a España en esta edición. No es casualidad que los paneles y conferencias apelan a la inclusión de actos latinos en eventos y mercados internacionales… sobretodo los anglo. Lo que viene en la música en algunos años seguro provendrá en buena parte de Latinoamérica aunque no necesariamente en español. Por eso el éxito aquí y en Europa de Rodrigo y Gabriela por citar otro ejemplo; buena música y sin vocales… para no complicarse la cosa.

Tómese este texto como una mera reflexión y como una primera línea de discusión para lo que vendrá en próximos años para la música alternativa iberoamericana. Yo mientras “disfruto” del calor de NYC con un café en el avión de regreso a casa.